Diego Tapia, barista de 31 años, veía en sus dos hermanos mayores lo que costaba criar: el tiempo, la plata, el cansancio. Él mismo había empezado a sentirlo al entrar a trabajar y descubrir lo difícil que era mantenerse solo. Asumía que algún día tendría hijos. Sin embargo, a los 27 años decidió lo contrario: se hizo una vasectomía.
Las vasectomías aumentan y más hombres jóvenes dicen que no quieren tener hijos. Un estudio muestra que la paternidad dejó de asumirse como un destino
Diego Tapia, barista de 31 años, veía en sus dos hermanos mayores lo que costaba criar: el tiempo, la plata, el cansancio. Él mismo había empezado a sentirlo al entrar a trabajar y descubrir lo difícil que era mantenerse solo. Asumía que algún día tendría hijos. Sin embargo, a los 27 años decidió lo contrario: se hizo una vasectomía.
EL PAÍS
