Al Gobierno de Donald Trump se le puede acusar de muchas cosas, pero no de ocultar sus verdaderas intenciones en América Latina, que pasan por controlar la región. Esos tentáculos de Estados Unidos en lo que tradicionalmente ha considerado su patio trasero se extienden de diversas formas, desde gobiernos más o menos títeres como la Venezuela de Delcy Rodríguez, a alianzas políticas estrechísimas como la Argentina de Javier Milei pasando por las operaciones militares para imponer sus intereses.
Hegseth anuncia que no descarta una opción militar en La Habana y plantea operaciones en suelo colombiano. La estrategia de Trump para controlar la región choca con la resistencia de México y la sumisión de Centroamérica
Al Gobierno de Donald Trump se le puede acusar de muchas cosas, pero no de ocultar sus verdaderas intenciones en América Latina, que pasan por controlar la región. Esos tentáculos de Estados Unidos en lo que tradicionalmente ha considerado su patio trasero se extienden de diversas formas, desde gobiernos más o menos títeres como la Venezuela de Delcy Rodríguez, a alianzas políticas estrechísimas como la Argentina de Javier Milei pasando por las operaciones militares para imponer sus intereses.
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