El Festival Gabo se une a la celebración de los 50 años de EL PAÍS. En su edición número 14, que se desarrolla en Bogotá este fin de semana, este sábado se ha desarrollado el panel que lleva por nombre “Periodismo, Formación y Democracia”. Jaime Abello Banfi, director de la Fundación Gabo y del Festival, ha moderado una charla en la que ha resaltado el carácter a la vez europeo y latinoamericano del diario. Para ello, recordó los inicios del diario y su relación con Gabriel García Márquez, quien fue su columnista desde 1979, cuando EL PAÍS tan solo tenía tres años y el periodista y escritor se convertía en referente internacional, y cómo esa edición impresa llegaba a las principales capitales de la región.
Un panel en Bogotá recorre la vocación continental del diario
El Festival Gabo se une a la celebración de los 50 años de EL PAÍS. En su edición número 14, que se desarrolla en Bogotá este fin de semana, este sábado se ha desarrollado el panel que lleva por nombre “Periodismo, Formación y Democracia”. Jaime Abello Banfi, director de la Fundación Gabo y del Festival, ha moderado una charla en la que ha resaltado el carácter a la vez europeo y latinoamericano del diario. Para ello, recordó los inicios del diario y su relación con Gabriel García Márquez, quien fue su columnista desde 1979, cuando EL PAÍS tan solo tenía tres años y el periodista y escritor se convertía en referente internacional, y cómo esa edición impresa llegaba a las principales capitales de la región.
Esa relación con el Nobel colombiano fue apenas uno de los varios hitos de un desarrollo que Javier Lafuente, subdirector de América del medio, ha resumido en una frase: “EL PAÍS nace como un medio español y hoy es un medio en español”. Ha explicado que no solo hay ediciones en México, Colombia, Chile, Estados Unidos en español e inglés y en América, sino que más del 70% de sus periodistas en el continente son latinoamericanos. Quien también fue corresponsal en Colombia hace una década explicó que la gran apuesta del momento es profundizar y ampliar el proyecto en Estados Unidos, donde hay 60 millones de hispanohablantes, una población que solo es superada por la mexicana.

Luz Mely Reyes, colaboradora del diario y miembro del consejo rector de la Fundación Gabo, explicó de su lado la importancia que ha tenido EL PAÍS en mantener vivo el periodismo en la larga crisis democrática de su país, Venezuela. “Encontrar periodistas que conociesen a Venezuela, nos buscarán para entender y no llegarán a dar clases, habla del tipo de medio que es EL PAÍS”, dice sobre los años más duros del chavismo.
Para el nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, exiliado por la persecución del régimen de Daniel Ortega, una huella fundamental del diario es “su permanencia” en Latinoamérica. El también es miembro del consejo de la Fundación Gabo y firma frecuente en EL PAÍS, celebra la existencia no solo de ediciones y redacciones locales, sino de una red de colaboradores y corresponsales en toda la región. “Yo siempre entendí que la mirada de EL PAÍS, la mirada europea, no responde a una agenda de la política exterior de un país, sino a tratar de entender y contar lo que ocurre”, dice sobre los altibajos que suele mostrar la atención internacional sobre lo que ocurre en un país como el suyo.
“EL PAÍS se ha caracterizado por tener grandes personalidades literarias, periodísticas o del pensamiento latinoamericano”, recordó Abello para presentar a la cuarta participante de la charla, la argentina Leila Guerriero. Protagonista del Festival de celebración de los 50 años realizado en Madrid el pasado mes de mayo, narró cómo se convirtió en columnista del diario hace más de una década, siempre en la búsqueda de narrar a América Latina. “Lo que siempre me ha interesado de EL PAÍS es que cuenta con una figura que ha desaparecido de muchos medios: tienen editores, no publicadores. Personas que sugieren ideas, se leen los textos, discuten”, señala.





Además de las apuestas por grandes reportajes y grandes firmas, por la presencia permanente en Latinoamérica, por una redacción sólida y unificada alrededor de una visión y un procedimiento definidos, Lafuente ha señalado que, a lo largo de su medio siglo, el diario ha vivido una evolución notoria, pero mantiene en su identidad la apertura a voces diversas. Explica que, mientras mantiene una apuesta permanente por la calidad y la excelencia, no se trata de una rigidez extrema: “somos unos privilegiados, por dónde venimos, la cantidad de maestros y maestras que hemos tenido poder, y porque detrás tenemos una empresa muy grande que, salvo momentos puntuales, nos ha dado cobijo”.
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