Tras el terremoto que azotó a Colombia el lunes, el presidente Abelardo de la Espriella le ha dado un protagonismo particular a una persona sin experiencia en el manejo de desastres naturales: su esposa, Ana Lucía Pineda. “Quisiera que nos contara de las ayudas humanitarias”, la presentó el miércoles durante una alocución en el Palacio de San Carlos, en el centro de Bogotá. Acababa de informar que el país ya contabilizaba 270 muertos, 500 desaparecidos, 3.500 heridos y 11.300 viviendas destruidas. Ella lo reemplazó frente al estrado. Contó que había conseguido un sinnúmero de donaciones, desde servicios funerarios para las víctimas hasta comida de McDonald’s para los rescatistas. El presidente se mostró complacido. “Queridos amigos, como ustedes pueden ver, se ha hecho todo lo que hay que hacer en materia técnica”, aseguró al recuperar el podio.
Los empresarios caen rendidos ante las ordenes del presidente de canalizar las donaciones para las víctimas y rescatistas a través de Ana Lucía Pineda y su equipo de ‘tigresas de la patria’. Los aportes van desde servicios funerarios hasta comida de McDonald’s
Tras el terremoto que azotó a Colombia el lunes, el presidente Abelardo de la Espriella le ha dado un protagonismo particular a una persona sin experiencia en el manejo de desastres naturales: su esposa, Ana Lucía Pineda. “Quisiera que nos contara de las ayudas humanitarias”, la presentó el miércoles durante una alocución en el Palacio de San Carlos, en el centro de Bogotá. Acababa de informar que el país ya contabilizaba 270 muertos, 500 desaparecidos, 3.500 heridos y 11.300 viviendas destruidas. Ella lo reemplazó frente al estrado. Contó que había conseguido un sinnúmero de donaciones, desde servicios funerarios para las víctimas hasta comida de McDonald’s para los rescatistas. El presidente se mostró complacido. “Queridos amigos, como ustedes pueden ver, se ha hecho todo lo que hay que hacer en materia técnica”, aseguró al recuperar el podio.
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