La megarreforma ya está despachada. El 4 de agosto el Senado aprobó su último capítulo, y el jueves pasado el Tribunal Constitucional selló el trámite: acogió parcialmente los requerimientos de la oposición —eliminó la indemnización por permisos ambientales anulados y acotó la invariabilidad tributaria— pero no tocó lo sustantivo. Con eso, el Gobierno cierra un paquete de cerca de 40 medidas que incluye la rebaja tributaria a las grandes empresas y una batería de proyectos de reactivación.
La cancha ya está trazada. La reforma tributaria fue la jugada de fondo; ahora falta que se note en la calle, y eso no lo resuelve un convoy de Gendarmería por la Ruta 5
La megarreforma ya está despachada. El 4 de agosto el Senado aprobó su último capítulo, y el jueves pasado el Tribunal Constitucional selló el trámite: acogió parcialmente los requerimientos de la oposición —eliminó la indemnización por permisos ambientales anulados y acotó la invariabilidad tributaria— pero no tocó lo sustantivo. Con eso, el Gobierno cierra un paquete de cerca de 40 medidas que incluye la rebaja tributaria a las grandes empresas y una batería de proyectos de reactivación.
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