Hay docenas, si no centenares, de auriculares inalámbricos en el mercado. Se han convertido ya en la forma habitual de escuchar música o un podcast pero eso hace, también, que diferenciar entre ellos sea cada vez más difícil. Una vez tienes una calidad de sonido aceptable y cancelación de ruido, ¿qué puede llevarte a elegir unos u otros?
Anker estrena su gama más alta de auriculares con un estuche que lleva pantalla AMOLED, puede transcribir reuniones y ofrece traducción simultánea
Hay docenas, si no centenares, de auriculares inalámbricos en el mercado. Se han convertido ya en la forma habitual de escuchar música o un podcast pero eso hace, también, que diferenciar entre ellos sea cada vez más difícil. Una vez tienes una calidad de sonido aceptable y cancelación de ruido, ¿qué puede llevarte a elegir unos u otros?
En modelos como los AirPods de Apple la respuesta está en el ecosistema. Son auriculares que se integran bien con los productos de la misma marca. Anker, la matriz de Soundcore, ha tenido otra idea para los Liberty 5 Pro Max, y es el estuche. He podido probarlos durante las últimas dos semanas y estos auriculares incluyen una pantalla táctil en su funda que aspira a ser protagonista pero que en mi opinión se queda en un papel secundario porque los auriculares son excepcionales y la idea de una pantalla externa todavía no termina de cuajar.
En lugar de la típica caja de transporte y carga de unos auriculares inalámbricos que se abre como una almeja, el estuche de los Pro Max se desliza hacia arriba y destaca por tener una pantalla AMOLED de 1,78 pulgadas que ocupa el frontal de lado a lado. Esta pantalla se maneja exactamente igual que un reloj inteligente. Se puede deslizar a los lados para cambiar el modo de cancelación de ruido o el ecualizador, bajar desde arriba para abrir un centro de control y subir para encontrar el resto de funciones, desde la traducción en directo hasta el disparador remoto de la cámara del móvil.
Es bonita y, sobre todo, brillante y nítida gracias al panel AMOLED. Pero ¿es imprescindible? No. Casi todo lo que hace la pantalla se puede hacer también desde la aplicación. Esta caja inteligente, no obstante, esconde algunas sorpresas que sí me han gustado. Por ejemplo, cuando quieres traducir una conversación la otra persona habla directamente al micrófono de la funda mientras tú escuchas la traducción por los auriculares. La pantalla también sirve para ver lo que estás escuchando sin sacar el móvil del bolsillo o el bolso.
A cambio, es un estuche de gran tamaño. Cabe en un bolsillo de pantalón, pero olvídate del bolsillo pequeño de los vaqueros, por ejemplo. Tenía miedo de cómo podría una pantalla activa afectar a la batería pero hay de sobra. Los auriculares tienen una autonomía de unas 6 horas con cancelación de ruido pero el estuche les da unas tres cargas adicionales, incluso aunque se use con frecuencia la pantalla. Cinco minutos de carga rápida dan para varias horas de reproducción y se pueden cargar tanto por USB-C como por carga inalámbrica Qi.
Antes de entrar en el terreno de la inteligencia artificial, que es otro de los elementos diferenciados de los Liberty 5 Pro Max, hay que decir que suenan excepcionalmente bien. Tienen buena claridad en medios y agudos. Hay varios perfiles de ecualización predefinidos pero se pueden modificar desde la app para que cada usuario encuentre el nivel con el que se sienta cómodo.
La cancelación de ruido es, sin matices, de lo mejor que he escuchado en auriculares de este estilo. Va por cinco niveles, más un modo adaptativo, lo que permite encontrar el punto justo entre aislarte del todo y dejar pasar algo del entorno. La razón es que Soundcore presume de un sistema con ocho micrófonos que procesa el audio hasta 384.000 veces por segundo. Más allá de la cifra, el zumbido del motor de un avión o el runrún del aire acondicionado de la oficina desaparecen sin esfuerzo. El modo transparencia no me parece tan conseguido como el de los AirPods Pro (que para mí siguen siendo el baremo para medir el resto de competidores) pero se acerca bastante.
Las llamadas merecen una mención aparte. La voz que llega al otro lado es excepcional para tratarse de unos auriculares inalámbricos, gracias a todos esos micrófonos y dos sensores de conducción ósea. Anker ha montado toda la campaña de marketing en torno a ello, inscribiendo los Liberty 5 Pro Max en el Libro Guinness de los récords por tener «las llamadas más nítidas del mundo». Es un poco una tontería pero lo cierto es que la claridad de la voz en las llamadas es sobresaliente.
Como estamos en 2026, la inteligencia artificial es inevitable y en los Liberty 5 Pro Max toma la forma de dos herramientas que pueden ser útiles, aunque no ofrecen nada que no pueda resolverse con otras apps en el teléfono. La primera es la grabación. Pulsas dos veces el botón trasero del estuche y la funda empieza a grabar una reunión, una clase o una entrevista. Al terminar, la app sube el audio al teléfono, genera una transcripción, identifica a los interlocutores y extrae tareas y conclusiones.
Funciona bastante bien. La transcripción en español es precisa en condiciones normales de ruido y el resumen es útil. Para una reunión improvisada o una entrevista que no apetece transcribir a mano (es decir, todas) es una herramienta cómoda pero hoy en día prácticamente cualquier aplicación de grabación de voz ofrece transcripciones.
La segunda función es la traducción simultánea, disponible tanto en los auriculares como en el estuche, y también se defiende. Hay un par de segundos de latencia, lo normal en este tipo de aplicaciones y se atasca con la jerga y las frases largas, pero sigue una conversación básica sin problema.
Pero, esto es importante, no hay procesamiento local. Anker estrena un chip propio que se ocupa del audio, pero la transcripción y la traducción corren en la nube y desde el la app de Soundcore en el teléfono. Si te quedas sin cobertura, te quedas sin notas o sin traducción.
Aparte, se trata de un servicio que puede tener coste. Anker regala créditos mensuales para las funciones de IA, pero si las usas con frecuencia puedes agotarlos y la solución, llegados a ese punto, es un servicio de suscripción mensual. Durante los primeros dos años cada mes tienes aproximadamente unos 120 minutos de transcripción y 10.000 minutos de almacenamiento de audio en la nube. Por unos 15 euros al mes tienes 10 veces más capacidad de procesamiento de IA y hay también planes ilimitados.
En mi opinión, todas esas funciones de IA son prescindibles. Para configurarlas hay que realizar pasos adicionales (una cosa curiosa es que hay que emparejar la caja, no solo los auriculares, con el teléfono, sin ir más lejos) y hoy en día hay docenas de aplicaciones para teléfono que hacen lo mismo. La transcripción, por ejemplo, es una buena app de transcripción, con identificación de hablantes y la posibilidad de elegir varios modelos de lenguaje para detectar las palabras, pero hay muchas alternativas y al final vas a usar el teléfono igualmente cuando la uses.
La pantalla tiene algo más de utilidad y ahorra tener que consultar el móvil para ver cuánta batería queda en los auriculares, activar los distintos modos de transparencia o saber qué canción suena.
Pero al final por lo que los recomendaría es porque suenan muy, muy bien, cancelan ruido como los mejores, son cómodos y se ajustan con firmeza incluso cuando haces deporte y, a diferencia de Apple o Samsung, no te encierran en ningún ecosistema. Funcionan igual con un iPhone que con un Android. Cuestan 250 euros y Anker también vende un modelo más barato, los Soundcore Liberty 5 Pro, que son prácticamente iguales pero sin la pantalla en el estuche. Para la mayoría, creo que esa es la mejor opción.
Tecnología – Píxel

