Hace casi tres años Qualcomm comenzó un asalto al mundo de la informática personal. Conocida por sus procesadores y módems para móviles, la compañía de San Diego puso en el mercado la primera generación de chips Snapdragon pensados para equipos de gama alta y profesional, con potencia comparable a la de los chips de Intel o AMD, pero mucho más eficientes gracias a su arquitectura ARM.
La plataforma usa núcleos Kryo heredados del móvil, integra una NPU para tareas de inteligencia artificial y renuncia a la certificación Copilot+ de Microsoft. Acer, HP y Lenovo serán los primeros en montarla
Hace casi tres años Qualcomm comenzó un asalto al mundo de la informática personal. Conocida por sus procesadores y módems para móviles, la compañía de San Diego puso en el mercado la primera generación de chips Snapdragon pensados para equipos de gama alta y profesional, con potencia comparable a la de los chips de Intel o AMD, pero mucho más eficientes gracias a su arquitectura ARM.
Es en ese sector en el que se ha mantenido desde entonces, pero en la feria Computex, que arranca esta semana, Qualcomm buscará ahora convencer a fabricantes como Acer, Lenovo o HP para usar sus chips también en los equipos más baratos de su catálogo.
Lo va a hacer con Snapdragon C, una nueva plataforma pensada para portátiles que podrían rondar los 300 dólares en comercios, aunque el precio final dependerá de los fabricantes y configuraciones específicas.
El chip parte de una variante personalizada de la arquitectura Kryo que la empresa diseñó originalmente para teléfonos móviles. Estos procesadores no soportarán Copilot+, el sello con el que Microsoft identifica a los PC capaces de ejecutar sus funciones de IA en local.
Para llevar ese distintivo, un equipo necesita una NPU (la unidad dedicada a redes neuronales) con al menos 40 TOPS de capacidad de cálculo y la de Snapdragon C no alcanza ese nivel. Aun así, tiene potencia suficiente como para ejecutar otras herramientas de inteligencia artificial local, algo poco habitual en esta franja de precio.
Presume, sobre todo, de eficiencia. Las máquinas que se construyan sobre esta plataforma deberían tener autonomía para todo un día de trabajo no muy intenso (navegar y editar documentos) y funcionar sin ventilador, aunque dependerá de cada fabricante decidir las prestaciones finales.
Acer, HP y Lenovo serán los primeros en lanzar portátiles basados en estos chips, pero ninguno ha facilitado de momento especificaciones firmes ni fechas de lanzamiento. Es probable que muchas de estas máquinas arranquen en 8 GB de RAM o incluso menos, forzadas por el aumento de precio en componentes que afecta a toda la industria y que ha obligado a los fabricantes de PC a eliminar muchos de los modelos más baratos de su catálogo por el poco margen de beneficio que ofrecen.
La llegada del MacBook Neo, el portátil más barato de Apple, ha sido el otro golpe que ha tenido que sufrir la industria. Este procesador es, en cierto modo, el ingrediente que necesitan los fabricantes de PC para construir alternativas en ese mismo rango de precio y uno que hasta ahora ni Intel ni AMD ofrecen.
Tecnología – Píxel
