En la última semana, en la Casa de Nariño se han tomado decisiones determinantes del final del Gobierno de Gustavo Petro. El proceso de empalme, que arrancó hace dos semanas con la promesa de ser “ordenado, auditado, verificable y público”, terminó suspendido indefinidamente este martes por las disputas entre los presidentes saliente y entrante. Frente a ese quiebre, Petro busca alternativas para blindar jurídicamente el cierre de su mandato.
Con las reuniones suspendidas y sin fecha de reactivación, el Gobierno saliente busca blindarse jurídicamente con el respaldo de los entes de control e informes por redes sociales
En la última semana, en la Casa de Nariño se han tomado decisiones determinantes del final del Gobierno de Gustavo Petro. El proceso de empalme, que arrancó hace dos semanas con la promesa de ser “ordenado, auditado, verificable y público”, terminó suspendido indefinidamente este martes por las disputas entre los presidentes saliente y entrante. Frente a ese quiebre, Petro busca alternativas para blindar jurídicamente el cierre de su mandato.
EL PAÍS
