“Las economías no se mueven solo por variables económicas, se mueven también por expectativas, por la capacidad que tengamos de producir esperanza, por la convicción colectiva de que vale la pena hacer el esfuerzo”, ha destacado este viernes Bruce Mac Master, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, la ANDI, durante la clausura del undécimo Congreso Empresarial Colombiano. La cumbre anual en Cartagena de Indias ha acabado convertida en un gran encuentro de solidaridad y recaudación de fondos para enfrentar la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que devastó ciudades como Cali, Pereira y Quibdó al comienzo de la semana.
“Las economías no se mueven solo por variables económicas, se mueven también por expectativas, por la capacidad que tengamos de producir esperanza, por la convicción colectiva de que vale la pena hacer el esfuerzo”, ha destacado este viernes Bruce Mac Master, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, la ANDI, durante la clausura del undécimo Congreso Empresarial Colombiano. La cumbre anual en Cartagena de Indias ha acabado convertida en un gran encuentro de solidaridad y recaudación de fondos para enfrentar la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que devastó ciudades como Cali, Pereira y Quibdó al comienzo de la semana. Seguir leyendo
“Las economías no se mueven solo por variables económicas, se mueven también por expectativas, por la capacidad que tengamos de producir esperanza, por la convicción colectiva de que vale la pena hacer el esfuerzo”, ha destacado este viernes Bruce Mac Master, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, la ANDI, durante la clausura del undécimo Congreso Empresarial Colombiano. La cumbre anual en Cartagena de Indias ha acabado convertida en un gran encuentro de solidaridad y recaudación de fondos para enfrentar la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que devastó ciudades como Cali, Pereira y Quibdó al comienzo de la semana.
“El crecimiento deja de ser simplemente una cifra para convertirse en un estado de ánimo nacional. Si algo he sentido yo durante estos días es que, a pesar de la tragedia, tenemos un estado de ánimo distinto y esto hace toda la diferencia en nuestro futuro”, ha dicho Mac Master en un discurso de acento optimista. “La confianza no elimina los problemas, no los oculta, pero sí cambia en forma radical las estrategias para enfrentar los problemas. Colombia necesita recuperar ese buen estado de ánimo”, aseguró ante una audiencia entusiasmada.
El líder gremial había anunciado instantes antes que ese esfuerzo solidario había superado los 200 mil millones de pesos, unos 65 millones de dólares, gracias a que la familia Santodomingo aportó la mitad de ese total. “Es una cifra que nos deja absolutamente conmovidos”, declaró Mac Master ante un auditorio repleto en el Centro de Convenciones de la ciudad amurallada. “Ninguna institución, ninguna empresa, ningún ciudadano puede sentirse ajeno”, había dicho apenas tres días antes en la instalación del Congreso, una esperada cita que funciona como termómetro del sector privado.
En esta edición, los empresarios se solidarizaron con el delicado momento que atraviesa el país, luego de un desastre natural que ha dejado más de 280 personas muertas y más de 300 desaparecidas en la primera semana del Gobierno de Abelardo de la Espriella, que se acababa de posesionar el 7 de agosto. En la programación original se contemplaba la presencia de muchos de los nuevos ministros, y del propio presidente, pero el Gobierno ha tenido que volcarse en la atención de las regiones más golpeadas, departamentos como Chocó, Valle del Cauca y el denominado eje cafetero, en el oeste del país.
El mandatario ha declarado un estado de emergencia económica para enfrentar la tragedia y ha recordado que, a pesar de que recibe las finanzas de la nación en medio de una crisis fiscal heredada del periodo del izquierdista Gustavo Petro, constantemente enfrentado a los empresarios durante su cuatrienio recién concluido, desplegará esfuerzos financieros para las zonas más afectadas.
La ANDI ajustó su agenda para convocar y movilizar a todas las fuerzas empresariales con el propósito de apoyar las necesidades más urgentes de las poblaciones afectadas, y la reconstrucción, pero el encuentro mantuvo un tono optimista con respecto al Gobierno entrante. El vicepresidente, José Manuel Restrepo, incluso envió un mensaje de agradecimiento en vídeo desde Chocó, en el que recordó que la Administración De la Espriella, que apenas se estrena, es amiga de la inversión privada. “De la mano del sector productivo, vamos a salir adelante”, apuntaba en su mensaje.
El Congreso Empresarial suele ser un ejercicio muy importante al comienzo de los periodos presidenciales, “una oportunidad para que el empresariado calibre y se dé cuenta en qué dirección va el Gobierno”, apunta la analista Sandra Borda, que discutió sobre los retos que le plantea un sistema internacional lleno de incertidumbres a Colombia y a su sector privado. Como este año fue una excepción por cuenta del terremoto, acabó convertido en un espacio de acción entre el empresariado y el Gobierno a favor de la gente que más necesitaba la ayuda.
“Ha sido un Congreso inusual en el sentido de que no pudo venir el Gobierno, porque está atendiendo las necesidades inmediatas”, coincide el exministro Juan Camilo Restrepo, quien ha ocupado varias carteras en distintos gobiernos. “Pero a diferencia de cuando no venía el Gobierno Petro, que lo hacía por desatención y descortesía, en este caso es entendible y así lo han entendido todos en la ANDI, que lo hacen porque físicamente no alcanzan a tener la ubicuidad, pero sienten que están solidarios con ellos, y ellos con el Gobierno”.
Hace un año, lo que más atrajo la atención fue la irrupción de Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, en un debate de precandidatos a la Presidencia, recuerda el analista Ricardo Ávila, que moderó uno de los paneles, con varios exministros de Hacienda. “Esta vez fue la recaudación millonaria de fondos, junto con un mensaje de optimismo en torno a la mejora de las condiciones para que se reactive la inversión privada”, observa el periodista y economista.
“Tanto en las presentaciones de los panelistas, como en las conversaciones de pasillo, el tono fue el más positivo de esta década. Sin desconocer que, aparte del terremoto, hay retos serios en materia fiscal, de energía ante el fenómeno del Niño, de sostenibilidad del sistema de salud y de deterioro en el clima de seguridad, la sensación rayaba en el entusiasmo ante lo que viene”, valora Ávila. “Puede ser que la audiencia no fuera toda cercana a Abelardo De La Espriella, pero claramente celebra la salida de Gustavo Petro del poder y la derrota de Iván Cepeda en las elecciones”, apuntilla sobre el candidato de izquierdas que perdió la segunda vuelta.
EL PAÍS
