Ni la muerte de 17 mexicanos bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha conseguido una tregua a la polarización en la política mexicana. La apuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum de cerrar filas y llamar a la unidad nacional frente al Gobierno de Donald Trump, cuando la soberanía y la vida de los connacionales están en juego, ha naufragado. La respuesta de las fuerzas políticas contrarias al oficialismo llegó con rapidez, pero no como se esperaba desde Palacio Nacional. La oposición ha convertido el llamado presidencial en otro frente político de una crisis internacional que apenas comienza.
La iniciativa de Sheinbaum de enfrentar a Washington con una respuesta de Estado deriva en una batalla interna, con acusaciones al Gobierno de usar una tragedia humanitaria para proteger a las figuras del oficialismo investigadas
Ni la muerte de 17 mexicanos bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha conseguido una tregua a la polarización en la política mexicana. La apuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum de cerrar filas y llamar a la unidad nacional frente al Gobierno de Donald Trump, cuando la soberanía y la vida de los connacionales están en juego, ha naufragado. La respuesta de las fuerzas políticas contrarias al oficialismo llegó con rapidez, pero no como se esperaba desde Palacio Nacional. La oposición ha convertido el llamado presidencial en otro frente político de una crisis internacional que apenas comienza.
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