Bajo una carpa que da sombra a sus horas de angustia, los familiares de cinco de las personas que se encontraban en la torre del Hospital Universitario del Valle, que colapsó por el terremoto del pasado lunes en Colombia, siguen a la espera de la remoción definitiva de los escombros. Padres, hijas, hermanos o tíos se turnan para no ausentarse del lugar hasta recuperar a sus seres queridos y comprobar que se reanuden las labores de organismos especializados. En las primeras 48 horas de búsqueda se logró rescatar con vida a una estudiante auxiliar de enfermería de 24 años y a otra mujer con su bebé de dos meses, así como el cuerpo de un hombre de 80 años fallecido.
Bajo una carpa que da sombra a sus horas de angustia, los familiares de cinco de las personas que se encontraban en la torre del Hospital Universitario del Valle, que colapsó por el terremoto del pasado lunes en Colombia, siguen a la espera de la remoción definitiva de los escombros. Padres, hijas, hermanos o tíos se turnan para no ausentarse del lugar hasta recuperar a sus seres queridos y comprobar que se reanuden las labores de organismos especializados. En las primeras 48 horas de búsqueda se logró rescatar con vida a una estudiante auxiliar de enfermería de 24 años y a otra mujer con su bebé de dos meses, así como el cuerpo de un hombre de 80 años fallecido. Seguir leyendo
Bajo una carpa que da sombra a sus horas de angustia, los familiares de cinco de las personas que se encontraban en la torre del Hospital Universitario del Valle, que colapsó por el terremoto del pasado lunes en Colombia, siguen a la espera de la remoción definitiva de los escombros. Padres, hijas, hermanos o tíos se turnan para no ausentarse del lugar hasta recuperar a sus seres queridos y comprobar que se reanuden las labores de organismos especializados. En las primeras 48 horas de búsqueda se logró rescatar con vida a una estudiante auxiliar de enfermería de 24 años y a otra mujer con su bebé de dos meses, así como el cuerpo de un hombre de 80 años fallecido.
La incertidumbre de las familias transcurre en un parqueadero de una sede vecina de Medicina Legal, del otro lado de un portón en malla eslabonada que les impide acercarse al sitio exacto donde se derrumbó el bloque. Placas gigantes de concreto, muros y vidrios desplomados, desde el sexto hasta el tercer piso, quedaron sostenidos sobre el segundo nivel en un terreno inestable. El HUV funciona desde hace 70 años como el principal hospital público de alta complejidad de Cali y del suroccidente del país. El día de la emergencia, médicos y enfermeras tuvieron que evacuar a los pacientes hacia zonas externas para protegerlos ante el riesgo de otros daños en la estructura.
Diego Fernando Jaramillo Restrepo es hermano de Héctor Asdrubal Jaramillo Restrepo, un paciente de 55 años que se recuperaba de una traqueostomía, desde finales de julio, en el cuarto piso del centro asistencial. “El hospital da a mi hermano como fallecido, pero no hemos tenido el cadáver. Han venido grupos de apoyo de rescatistas, pero vienen y se van”, declara desde la reja de acceso, entregado a la espera y sin visibilidad hacia el punto del derrumbe.

Las hijas de Héctor Asdrubal aseguran que su papá mostró señales de vida después del sismo. Guardan los pantallazos de celulares en los que registran dos llamadas contestadas desde el teléfono de su padre horas después del temblor: el lunes a las 4:36 pm con una duración de 7 segundos y otra del lunes a las 5:24 pm de 6 segundos. La cirugía de su padre le impedía hablar. La última conexión que aparece a Whatsapp es del miércoles a las 8:32 am.
“Ha sido una incertidumbre total. Dicen que van a trabajar día y noche cuando no es así. Pasa el tiempo y lo que nos dicen es que están evaluando la infraestructura, pero no conocemos un plan de acción”, señala Daniela Jiménez, de 27 años, una de las hijas. “Hay frustración y cansancio”, añade.
En un video divulgado en las redes sociales del hospital, el director Irne Torres Castro explica las complejidades. “En una situación de esta magnitud está en riesgo cualquier rescatista. Entendemos y compartimos el dolor de las familias, pero son los técnicos los que determinan cómo hacer el trabajo”, afirma. En la etapa actual de búsqueda, liderada por el Grupo Especializado de Búsqueda y Rescate Urbano y Bomberos de Bogotá, han participado la Cruz Roja y cuerpos especializados de Estados Unidos e Israel que han realizado inspecciones. En un video publicado en la cuenta oficial de instagram, el hospital ha dado cuenta del desarrollo que han tenido las labores de rescate

Luz Stella Murillo, otra familiar, perdió comunicación con su hija, Yulieth Gutiérrez, que acompañaba a su hijo menor de 14 años, paciente del hospital, después del terremoto. El martes siguiente le dijeron que el nieto había fallecido. “Nos llevaron al lugar de los hechos. Nos explicaron que ahora seguían con maquinaria pesada para rescatar cuerpos. Pero el jueves no se movió nada, el viernes no se movió nada. Llegan grúas y las devuelven”, remarca. Cerca de ella también esperan noticias los familiares del paciente José Guillermo Roncancio; de 65 años, quien se encontraba con su esposa como acompañante el día de la tragedia.
La noche del pasado viernes, el Presidente Abelardo de la Espriella visitó el centro asistencial junto a la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro. Anunció fondos por 4.386 millones de pesos (1.5 millones de dólares) para la dotación de la unidad funcional oncológica y recursos para el arrendamiento de infraestructura que facilite la prestación de los servicios. Sin embargo, no dio claridad sobre las labores de recuperación de las víctimas ni se acercó a los familiares que realizaban protestas en vías cercanas.

Solo hasta el día siguiente el alcalde de Cali, Alejandro Eder, se dirigió al lugar donde permanecen las familias y se comprometió a acompañarlas. “Están adecuando el terreno para entrar con grúas pesadas para poder ir retirando los escombros de una manera ordenada que dé mayor dignidad a las víctimas y mayor cuidado para no generar más daño”, precisó en sus redes.
Detrás de la reja que separa a los familiares del sitio donde hasta hace algunos días podían visitar a los pacientes, una grúa permanece detenida. En una fotografía de dron captada por EL PAÍS en la tarde del sábado 15 de agosto, se observa a dos rescatistas que realizan labores de búsqueda, suspendidos de cuerdas por los laterales de la estructura.
“Como ven, la máquina está ahí parada”, dice Murillo.
EL PAÍS
