El Gobierno de José Antonio Kast ha tomado distancia de la propuesta del senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, de vender a privados la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), la mayor empresa estatal de Chile. En una entrevista concedida el martes a La Tercera, el líder de la formación de extrema derecha sostuvo que, con el proyecto de megarreforma a un paso de ser despachado como ley por el Congreso, el siguiente paso debería ser la privatización de la minera o, al menos, de una parte de su propiedad, para que “le entre oxígeno privado”.
La oposición chilena se lanza contra el planteamiento del senador Arturo Squella, jefe del partido fundado por el presidente de Chile, de vender la empresa cuprífera del Estado
El Gobierno de José Antonio Kast ha tomado distancia de la propuesta del senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, de vender a privados la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), la mayor empresa estatal de Chile. En una entrevista concedida el martes a La Tercera, el líder de la formación de extrema derecha sostuvo que, con el proyecto de megarreforma a un paso de ser despachado como ley por el Congreso, el siguiente paso debería ser la privatización de la minera o, al menos, de una parte de su propiedad, para que “le entre oxígeno privado”.
El planteamiento recibió una respuesta desde el Palacio de La Moneda. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, descartó que el Gobierno esté evaluando privatizar Codelco, aunque reconoció que el Ejecutivo se inclina por la venta de “algunos bienes que son prescindibles” para mejorar el flujo de caja de la compañía. En la misma línea se pronunció el ministro secretario general de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, quien aseguró en conversación con Cooperativa que esa posibilidad “no está en los planes” de la Administración de Kast.
El debate sobre el futuro de la cuprífera ha resurgido con fuerza desde la llegada de Kast al poder, en medio de la delicada situación financiera de la minera, que arrastra una deuda cercana a los 25.000 millones de dólares y un estancamiento en su producción de cobre. La tensión política se agudizó después de que una auditoría interna de Codelco revelara en mayo que la producción de la empresa había sido sobreestimada en 26.875 toneladas de cobre fino durante 2025. Ese informe llegó después de un tenso cruce, ocurrido en una junta directiva, entre Máximo Pacheco —entonces presidente del directorio— y los ministros Mas y Jorge Quiroz, de Hacienda.
Bernardo Fontaine, quien asumió la presidencia del directorio de Codelco tras la salida de Pacheco a fines de mayo, afirmó que la estatal ha perdido su liderazgo en la minería mundial del cobre. “Por siete años Codelco no ha cumplido sus proyecciones y este año no es una excepción. Va a ser un año difícil. Hay un plan que en cinco, cuatro años más debiera producir 1.700.000 toneladas. No hay ninguna posibilidad de eso”, dijo a Radio Infinita. Ocho días antes, el directivo ya había advertido de una “crisis” en la imagen y los resultados de la compañía, aunque remarcó que esta seguirá siendo 100% estatal.
La eventual privatización planteada por los Republicanos no formaba parte de la agenda de La Moneda, que hasta ahora ha tratado el asunto con cautela. De hecho, el propio Kast había señalado hace tres meses que primero había que conseguir que “a la empresa le vaya bien y después abrir el debate”.
Tras el rechazo del Ejecutivo, Squella —uno de los políticos más cercanos al presidente Kast— matizó sus declaraciones este miércoles y precisó que su propuesta apuntaba solo a una parte de la cuprífera. “En ningún caso plantearía que el Estado pierda el control”, dijo a Radio Pauta, al mismo tiempo que sostuvo que, de haber sido así, “habría dicho: hay que vender Codelco”.
“Traspasa un límite”
La propuesta del líder de los Republicanos, el partido que Kast fundó en 2019, tampoco ha convencido a la derecha tradicional. El diputado Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, consideró que la idea merece ser analizada, pero advirtió que esta discusión no debería postergar otras prioridades, como los proyectos en materia de seguridad: “El Gobierno ha sido claro en las etapas: primero el proyecto de reconstrucción para ir mejorando la economía chilena; luego estos proyectos en materia de seguridad, que son una de las promesas más importantes del presidente”.
En tanto, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, militante de Renovación Nacional (RN), se mostró en desacuerdo con la propuesta de Republicanos. “La única manera de que Codelco salga adelante es capitalizando esa empresa, manteniendo el control”, dijo a EmolTV.
La oposición, por su parte, ha criticado de manera transversal una eventual venta de la estatal. El exministro del Interior del Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026), Álvaro Elizalde, aseguró que una desestatización no se traduce en modernización: “La propuesta del Partido Republicano traspasa un límite que ni siquiera durante la dictadura se atrevieron a cruzar”,
La comisión política del Partido Socialista (PS) rechazó el llamado del Partido Republicano y acusó además al Gobierno de intentar avanzar, “mediante la venta de activos estratégicos, en una privatización encubierta de la principal empresa del Estado”. En un comunicado, la colectividad que lidera la senadora Paulina Vodanovic sostuvo que “pretender vender a Codelco, o desprenderse de parte de sus activos, significa debilitar la soberanía económica nacional y entregar un patrimonio estratégico a intereses privados”.
El Frente Amplio (FA) también salió en defensa de que la productora de cobre permanezca en manos chilenas. “Quieren hacer negocios con lo que es de Chile. Primero fue la rebaja de impuestos para los más ricos. Ahora, quieren abrir la puerta para privatizar Codelco y financiar sus promesas vendiendo el patrimonio de todas y todos”, planteó la colectividad en X.
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