La Fiscalía colombiana ha encontrado este jueves en Cali los restos de una bebé de ocho meses. El ente investigador sospecha que son los de la hija de María Camila Potosí, una joven cuyo cuerpo fue hallado sin vida el 20 de julio a orillas de un río de la misma ciudad. “El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de la Policía Nacional, halló en una zona boscosa de Cali restos humanos que corresponderían a los de la hija de la mujer de 21 años asesinada en esta ciudad”, se lee en un comunicado difundido a la prensa. La entidad ha aclarado que el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses deberá hacer los análisis correspondientes para confirmar la identidad de quien iba a llamarse Alahia y aún no había nacido: su madre llevaba ocho meses de gestación cuando fue torturada y asesinada.
Medicina Legal deberá confirmar si se trata de Alahia, que tenía ocho meses de gestación cuando su madre fue torturada y asesinada
Medicina Legal deberá confirmar si se trata de Alahia, que tenía ocho meses de gestación cuando su madre fue torturada y asesinada


La Fiscalía colombiana ha encontrado este jueves en Cali los restos de una bebé de ocho meses. Sospecha que son los de la hija de María Camila Potosí, una joven cuyo cuerpo fue hallado sin vida el 20 de julio a orillas de un río de la misma ciudad. “El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de la Policía Nacional, halló en una zona boscosa de Cali restos humanos que corresponderían a los de la hija de la mujer de 21 años asesinada en esta ciudad”, se lee en un comunicado difundido a la prensa. La entidad ha aclarado que el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses deberá hacer los análisis correspondientes para confirmar la identidad de quien iba a llamarse Alahia y aún no había nacido: su madre llevaba ocho meses de gestación cuando fue torturada y asesinada.
El cuerpo de Potosí se encontró el 20 de julio a orillas del río Meléndez, cuatro días después de su desaparición en Polvorines, un barrio de origen informal del suroccidente de Cali. Al producirse el hallazgo, se constató que Alahia no se encontraba en el vientre de su madre. Los familiares se ilusionaron con que al menos ella hubiese sobrevivido. “Estábamos haciendo el papeleo y pregunté si ella tenía al bebé en su cuerpo y dijeron que no, que no lo tenía. Eso me llenó de esperanza de que está viva”, relató Alba Ruby Gómez, madre de la víctima, a una emisora local. Las autoridades iniciaron la búsqueda y enfatizaron que encontrar con vida a la bebé era la nueva prioridad.
El hallazgo de Alahia se produce apenas unas horas después de que la Policía capturara a cinco personas involucradas en el feminicidio de su madre. Entre los capturados se encuentra una mujer que conducía la motocicleta a la que se subió la víctima en la tarde del 16 de julio, cuando fue vista por última vez. Así lo confirmó el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, Herbert Benavidez, que también señaló que los detenidos intentaban escapar del país. Los cinco serán imputados por los delitos de secuestro, desaparición forzada, feminicidio agravado y ocultamiento de material probatorio.
Potosí desapareció tras acudir a un control gestacional en Polvorines y luego desplazarse a la casa de su cuñada, ubicada en el barrio Meléndez. Allí, ayudó a cuidar a un primo de su cuñada, quien se encontraba enfermo. Salió dos horas más tarde. Unas cámaras la captaron cuando se subía a una motocicleta con otra mujer. Juliana Meneses, hermana de la víctima, relató en Univisión sus sospechas alrededor de la conductora. “Nadie la conocía (…) Después nos llegó el cuento de que hace dos meses [Potosí] la había conocido en un proyecto de FAMI, que es como un proyecto donde van las mujeres embarazadas”, relató respecto del programa Familia Mujer e Infancia (FAMI) del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que ofrece apoyo a mujeres gestantes en condiciones de vulnerabilidad.
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