Las cifras del terremoto que entregó el Gobierno no coinciden con los datos oficiales. La noche de este lunes, Abelardo de la Espriella hizo su primera alocución presidencial sobre la durísima catástrofe que golpeó el occidente de Colombia el pasado 10 de agosto. Aunque uno de los elementos centrales fue un reportaje sobre las cifras de la tragedia, los datos que dio en televisión nacional son mucho menores a los que tienen las entidades encargadas de enfrentar la tragedia. El mandatario habló de 143 desaparecidos, cuando a esa misma hora Medicina Legal sumaba 348 reportes y la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos o UNGRD tenía el dato en 426 personas, casi el triple de las del presidente. En una desviación menor en cantidad, el mandatario habló de 289 fallecidos, cuando Medicina Legal ha recibido 304 cuerpos, cifra en la que coincide con la UNGRD.
Las cifras que entregó el presidente colombiano este lunes difieren de las que ha difundido el instituto de Medicina Legal
Las cifras del terremoto que entregó el Gobierno no coinciden con los datos oficiales. La noche de este lunes, Abelardo de la Espriella hizo su primera alocución presidencial sobre la durísima catástrofe que golpeó el occidente de Colombia el pasado 10 de agosto. Aunque uno de los elementos centrales fue un reportaje sobre las cifras de la tragedia, los datos que dio en televisión nacional son mucho menores a los que tienen las entidades encargadas de enfrentar la tragedia. El mandatario habló de 143 desaparecidos, cuando a esa misma hora Medicina Legal sumaba 348 reportes y la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos o UNGRD tenía el dato en 426 personas, casi el triple de las del presidente. En una desviación menor en cantidad, el mandatario habló de 289 fallecidos, cuando Medicina Legal ha recibido 304 cuerpos, cifra en la que coincide con la UNGRD.
El presidente no ha dado la fuente de sus datos. En el mismo discurso, señaló que el sismo dejó 4.187 personas heridas por el sismo y que una tercera parte de Colombia se vio fuertemente afectada. Repitió que el Gobierno trabaja para atender la emergencia y que los sucesos ocurrieron por “las cosas de Dios”, que, dice, “decidió” poner esa prueba “justo el primer día del Gobierno”.

Este martes, horas después de su alocución, el balance de la UNGRD, con corte a las 6.30 de la mañana, mostraba 4.548 heridos, un 10% más de los de De la Espriella. Las diferencias se extienden también a la magnitud de los daños materiales. Mientras el presidente habló de 26.945 viviendas destruidas y 285 centros de salud afectados, la UNGRD registra 29.554 viviendas destruidas, 134.342 averiadas y 303 centros de salud afectados. En el caso de los establecimientos educativos, el Gobierno reportó 2.838 afectados, frente a 3.443 que aparecen en el consolidado de la Unidad.
El director del Instituto de Medicina Legal defiende sus registros y sus cifras y recuerda que su registro no refleja un conteo general: el instituto lleva una base individualizada, que es además pública, de las personas reportadas como desaparecidas, con datos de identificación, edades y la ciudad donde desaparecieron. Aunque especula que la diferencia podría ser que De la Espriella “dio datos del día anterior y no los actualizó”, el domingo 16 de agosto el Instituto reportaba más desaparecidos que el lunes, algo que corresponde a personas que se encontraron o cadáveres que se recuperaron: para ese día, tenía 423 personas reportadas como desaparecidas. Los 143 casos de De la Espriella tampoco corresponden a los datos de cierre del sábado 15, cuando iban 208 denuncias; ni del viernes 14, cuando eran 207 reportes.
La confusión no es solo una discusión numérica. Las cifras corresponden a registros que se alimentan con reportes de hospitales, organismos de socorro, alcaldías y familias, y que deben actualizarse a medida que avanzan las labores de búsqueda e identificación. Además, con esos datos se destinan los recursos para la atención de la emergencia y la posterior reconstrucción de ciudades y municipios enteros.
Solo en Pereira, una de las ciudades más afectadas por el terremoto, la Alcaldía ha reportado 184 personas desaparecidas y 111 fallecidas. El dato de desaparecidos de ese municipio, por sí solo, supera la cifra nacional de 143 entregada por De la Espriella en su alocución. En Cali, otra de las capitales más golpeadas, la Alcaldía reporta 56 personas desaparecidas, un registro que llegó a ser de 94 hasta este fin de semana. Solo los reportes en Pereira y Cali suman 240 personas. Esa cifra, por sí sola, supera en 97 personas los 143 casos reportados por el presidente para todo el país. Incluso si se toma el registro de Cali de 94 personas que se manejaba hasta este fin de semana, el total de ambas ciudades ascendería a 278.
Lo mismo sucede con los reportes de personas muertas. Cali contabiliza 139 fallecidos, de los cuales 126 ya fueron entregados a sus familiares. Sumados a los de Pereira, se llega a 250 personas muertas, casi todos los 289 fallecidos que De la Espriella atribuyó al terremoto en todo el país.
Por ahora, los distintos reportes oficiales siguen mostrando fotografías diferentes de la magnitud real de la tragedia que ha enlutado a Colombia. El presidente es el que tiene las cifras más bajas.
EL PAÍS
