El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, sigue en su empeño de lograr que Estados Unidos retire de manera temporal los aranceles que cobra a las importaciones de Colombia. Este martes, el jefe del Estado ha ordenado a su ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín, que viaje a Washington para ponerse al frente de esa tarea. Ha asegurado, además, haber hablado con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y ha añadido que el Gobierno de ese país, con el que se ha alineado, tiene “toda la disposición” de estudiar la posibilidad. “Le reiteré mi solicitud para que sean suspendidos temporalmente los aranceles que afectan a los productos colombianos”, ha escrito el ultra sobre su llamada telefónica con Rubio.
El presidente ultra asegura haber hablado con el secretario de Estado Marco Rubio para reiterar la petición de levantar esa carga fiscal, algo que ya había solicitado a Donald Trump
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, sigue en su empeño de lograr que Estados Unidos retire de manera temporal los aranceles que cobra a las importaciones de Colombia. Este martes, el jefe del Estado ha ordenado a su ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín, que viaje a Washington para ponerse al frente de esa tarea. Ha asegurado, además, haber hablado con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y ha añadido que el Gobierno de ese país, con el que se ha alineado, tiene “toda la disposición” de estudiar la posibilidad. “Le reiteré mi solicitud para que sean suspendidos temporalmente los aranceles que afectan a los productos colombianos”, ha escrito el ultra sobre su llamada telefónica con Rubio.
En la publicación de De la Espriella, difundida en sus redes sociales, además de informar de la orden que dio a Gómez Amín, dijo haber agradecido a Rubio por la ayuda que ha enviado Estados Unidos para atender la emergencia desencadenada en el occidente del país tras el terremoto del pasado 10 de agosto. “También le ratifiqué nuestra determinación de fortalecer la histórica y trascendental alianza entre Colombia y los Estados Unidos”, ha añadido quien ahora encabeza uno de los gobiernos latinoamericanos más alineados con las políticas de Donald Trump.
El sábado anterior, De la Espriella informó también que había hablado directamente, en una llamada telefónica de 10 minutos, con Trump, a quien le hizo la misma solicitud de levantar los aranceles, aunque fuera de manera temporal. “Nuestros empresarios están enfrentando momentos muy difíciles”, afirmó De la Espriella, quien dijo que el norteamericano se mostró “supremamente cálido” en la conversación. Ya entonces, el colombiano agradeció la ayuda para atender la emergencia por el sismo, de más de 26 millones de dólares, así como los equipos de rescate, que, junto con los que enviaron Israel, Ecuador y El Salvador, han sido los únicos que ha aceptado Colombia.
Las imposiciones arancelarias han sido una de las herramientas de presión más agresivas que ha puesto en marcha la Administración de Trump contra todo el mundo. Colombia, uno de los grandes aliados históricos del país en Sudamérica, no se salvó de ello. El país, al igual que al menos otros 50 países, enfrentó un arancel universal del 10%, que el pasado 26 de julio aumentó hasta el 12,5% para la mayoría de productos, aunque algunas de las mayores exportaciones, como el café y el carbón, están exentas. Una eventual suspensión de los aranceles sería un gesto muy favorable hacia el Gobierno que encabeza De la Espriella, quien en sus 11 días en el poder ha reiterado en numerosas ocasiones su intención de acercarse al Ejecutivo de Estados Unidos —país del que, además, es ciudadano—.
En menos de dos semanas de Gobierno, De la Espriella se ha dedicado a descongelar las relaciones con Estados Unidos, que pasaron por un periodo áspero durante la Administración de Gustavo Petro. Así, el abogado anunció el ingreso del país en el Escudo de las Américas, la estrategia contra el crimen impulsada en todo el continente por Estados Unidos, y se ha alineado con la potencia norteamericana al ofrecer un respaldo irrestricto al Gobierno de Israel —por ejemplo, al reconocer la soberanía del Estado judío sobre los Altos del Golán, pese a la postura contraria de las Naciones Unidas que Colombia había mantenido—. Todas esas complacencias pueden jugar a favor de De la Espriella para lograr el alivio tributario en un momento de crisis tras el terremoto que dejó devastada a buena parte del país.
EL PAÍS
