Es la primera vez en la historia en Colombia que un mandatario juramentó a su cargo fuera de la sede del Congreso en Bogotá. Rompiendo con la tradición constitucional, el nuevo jefe de Estado se posesionó en Cali, en el suroccidente del país, conocida como una de las capitales progresistas. La llegada de Abelardo de la Espriella al Palacio de Nariño consolida el giro radical a la derecha que se extiende en América Latina.
Es la primera vez en la historia en Colombia que un mandatario juramentó a su cargo fuera de la sede del Congreso en Bogotá. Rompiendo con la tradición constitucional, el nuevo jefe de Estado se posesionó en Cali, en el suroccidente del país, conocida como una de las capitales progresistas. La llegada de Abelardo de la Espriella al Palacio de Nariño consolida el giro radical a la derecha que se extiende en América Latina. Seguir leyendo
Es la primera vez en la historia en Colombia que un mandatario juramentó a su cargo fuera de la sede del Congreso en Bogotá. Rompiendo con la tradición constitucional, el nuevo jefe de Estado se posesionó en Cali, en el suroccidente del país, conocida como una de las capitales progresistas. La llegada de Abelardo de la Espriella al Palacio de Nariño consolida el giro radical a la derecha que se extiende en América Latina.
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