“¿Están muy extrañados porque no les resultó una palomita sino una palomota? ¿Creían que era muy débil? Ahí la tienen”. El expresidente Álvaro Uribe Vélez lo escribió en X en la tarde del miércoles, a cuatro días de la primera vuelta presidencial. Quien como mandatario llegó a ser tan poderoso que cambió la Constitución para reelegirse, refrendaba así su apuesta a fondo por la candidatura de su pupila, la senadora Paloma Valencia. Las palabras de quien ha sido reverenciado por la derecha colombiana como su líder durante más de dos décadas señalaban también un respaldo explícito al giro estratégico que la aspirante había emprendido tan solo horas antes: señalar públicamente al candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella de reunirse “con bandidos”, de dirigir un “circo” y de encabezar una estrategia desleal contra ella. No fue un hecho aislado. Más tarde difundió en sus redes un video en el que dice que la disyuntiva está entre apoyarla o tomar “el camino de Petro, Cepeda y Abelardo, que en todas sus locuras se parecen”. Igualó al ultra con el presidente y el candidato de izquierda. La guerra de la derecha quedó planteada.
A cuatro días de la primera vuelta, el expresidente Álvaro Uribe respalda a su candidata Paloma Valencia en la ruptura frente al ultra
“¿Están muy extrañados porque no les resultó una palomita sino una palomota? ¿Creían que era muy débil? Ahí la tienen”. El expresidente Álvaro Uribe Vélez lo escribió en X en la tarde del miércoles, a cuatro días de la primera vuelta presidencial. Quien como mandatario llegó a ser tan poderoso que cambió la Constitución para reelegirse, refrendaba así su apuesta a fondo por la candidatura de su pupila, la senadora Paloma Valencia. Las palabras de quien ha sido reverenciado por la derecha colombiana como su líder durante más de dos décadas señalaban también un respaldo explícito al giro estratégico que la aspirante había emprendido tan solo horas antes: señalar públicamente al candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella de reunirse “con bandidos”, de dirigir un “circo” y de encabezar una estrategia desleal contra ella. No fue un hecho aislado. Más tarde difundió en sus redes un video en el que dice que la disyuntiva está entre apoyarla o tomar “el camino de Petro, Cepeda y Abelardo, que en todas sus locuras se parecen”. Igualó al ultra con el presidente y el candidato de izquierda. La guerra de la derecha quedó planteada.
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