Las acusaciones constitucionales son el último recurso que tiene el Congreso chileno para exigir responsabilidades políticas y constitucionales a ciertas autoridades del Estado. En la tradición chilena, este mecanismo nunca ha sido concebido para corregir errores de gestión ni diferencias programáticas. Para eso existen otros instrumentos: las interpelaciones, las comisiones investigadoras, la fiscalización parlamentaria y la responsabilidad administrativa.
En estos días, algunos defensores de esta iniciativa contra Nicolás Grau han emprendido verdaderas cacerías de brujas contra los diputados de centroderecha que decidieron no respaldarla, tildándolos de cobardes y desleales
Las acusaciones constitucionales son el último recurso que tiene el Congreso chileno para exigir responsabilidades políticas y constitucionales a ciertas autoridades del Estado. En la tradición chilena, este mecanismo nunca ha sido concebido para corregir errores de gestión ni diferencias programáticas. Para eso existen otros instrumentos: las interpelaciones, las comisiones investigadoras, la fiscalización parlamentaria y la responsabilidad administrativa.
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