En este nuevo episodio de ‘Al habla’, la periodista Gabriela Warkentin conversa con el escritor Juan Pablo Villalobos (Lagos de Moreno, Jalisco, 1973), sobre la reedición de su libro ‘Al estilo Jalisco’ (Almadía, 2026), una historia inspirada por la selección brasileña de fútbol de 1970, pero sobre todo es una charla sobre el placer, la pasión y el gozo que provoca el fútbol, más ahora, en plena Copa del Mundo 2026, de la que México es anfitrión junto con Estados Unidos y Canadá.
Gabriela Warkentin conversa en ‘Al habla’ con el autor mexicano, a propósito de la reedición de su libro ‘Al estilo Jalisco’ (Almadía, 2026) en plena justa mundialista del fútbol
Gabriela Warkentin conversa en ‘Al habla’ con el autor mexicano, a propósito de la reedición de su libro ‘Al estilo Jalisco’ (Almadía, 2026) en plena justa mundialista del fútbol

En este nuevo episodio de ‘Al habla’, la periodista Gabriela Warkentin conversa con el escritor Juan Pablo Villalobos (Lagos de Moreno, Jalisco, 1973), sobre la reedición de su libro ‘Al estilo Jalisco’ (Almadía, 2026), una historia inspirada por la selección brasileña de fútbol de 1970, pero sobre todo es una charla sobre el placer, la pasión y el gozo que provoca el fútbol, más ahora, en plena Copa del Mundo 2026, de la que México es anfitrión junto con Estados Unidos y Canadá.
Rueda el balón y “se suspende la realidad durante 90 minutos”, dice Villalobos, afincado desde hace más de dos décadas en Barcelona. El fútbol entonces se transforma en una ficción colectiva que se vive en el ahora y que, pareciera, tiene el poder de hacernos olvidar los problemas de la cotidianidad. Es el deporte que tiene su momento estelar cuando el esférico rebasa por completo la línea de meta del equipo contrario y el estadio se desborda con el grito de ¡gol! Propios y extraños se abrazan eufóricos y desgañitados en las tribunas, pero también en las calles y en los bares.
Y si el fútbol es la gran ficción, también es el gran migrante, pues cientos de jugadores profesionales dejan su país de nacimiento para probarse en el extranjero y, con suerte, jugar en las mejores ligas del mundo. Y de pronto se identifican más con el nuevo suelo que han pisado y con la nueva afición que los vitorea. En el Tri es el caso de Julián Quiñones, Álvaro Fidalgo y Brian Gutiérrez. “Estamos mezcladísimos, ¿cómo vamos a regresar para atrás? No se puede”, apunta el escritor. Si la selección no tuviera a estos tres jugadores “no sería tan mexicana”.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
EL PAÍS
