El saliente presidente de Colombia, el izquierdista Gustavo Petro, insiste. En un extenso mensaje publicado en X esta mañana, ha reiterado su teoría de que en las elecciones presidenciales del 21 de junio hubo un fraude contra su candidato, Iván Cepeda, y en favor del presidente electo, Abelardo de la Espriella. “El presidente de Colombia no reconoce la legitimidad del gobierno entrante. Abelardo no ganó las elecciones“, ha escrito horas antes de una nueva reunión en el empalme que ya avanza entre su equipo y el del entrante ultraderechista. En una línea similar, Cepeda ha anunciado una ”desobediencia civil” frente al próximo Gobierno, un señalamiento que acepta la transición de poder en la práctica, pero cuestiona la legitimidad del siguiente presidente.
El mandatario de Colombia insiste en su teoría no sustentada de un fraude contra su candidato, Iván Cepeda, en las elecciones presidenciales
El saliente presidente de Colombia, el izquierdista Gustavo Petro, insiste. En un extenso mensaje publicado en X esta mañana, ha reiterado su teoría de que en las elecciones presidenciales del 21 de junio hubo un fraude contra su candidato, Iván Cepeda, y en favor del presidente electo, Abelardo de la Espriella. “El presidente de Colombia no reconoce la legitimidad del gobierno entrante. Abelardo no ganó las elecciones“, ha escrito horas antes de una nueva reunión en el empalme que ya avanza entre su equipo y el del entrante ultraderechista. En una línea similar, Cepeda ha anunciado una ”desobediencia civil” frente al próximo Gobierno, un señalamiento que acepta la transición de poder en la práctica, pero cuestiona la legitimidad del siguiente presidente.
En su extenso mensaje, a un mes de la entrega de poder del próximo 7 de agosto, el político de izquierdas se refiere al de De la Espriella como el “gobierno entrante”, pero a la vez dice que, para él, el presidente no es el abogado. “El presidente de Colombia acepta de acuerdo a la decisión de los colombianos es el filósofo Iván Cepeda”, dice, respecto del senador de izquierdas y candidato de su partido, quien fue derrotado por un margen de tan solo el 0,966% de los votos, según los datos oficiales. Las consecuencias prácticas de ese mensaje aún están por verse, aunque Petro ha avanzado en la línea de la denuncia del fraude y el rechazo de los resultados desde la primera vuelta, sin que ello haya obstaculizado la transición.
Petro tiene un viejo cuestionamiento a la empresa con la que la Registraduría Nacional contrata la logística de las elecciones, Thomas Greg. Se trata de una compañía colombiana, de propiedad de la familia Bautista, que, según el político de izquierdas, apoyaba a De la Espriella para estas elecciones. Aunque ella misma prestó el servicio en las votaciones de 2022, cuando el hoy saliente presidente fue elegido como primer presidente de izquierda en décadas en el país, Petro insiste en que, a través del manejo de uno de los softwares electorales, la empresa cometió un fraude. No hay, por el momento, pruebas de ello, los observadores electorales internacionales aplaudieron los comicios y los órganos judiciales y de control se han mantenido al margen de las acusaciones del presidente.
En todo caso, el mandatario ha insistido en sus denuncias. “Tenemos toda la información sobre desde qué servidor IP situado en Los Ángeles, California, de propiedad de los hermanos Bautista, integrado a la operación de escrutinios, se utilizaron algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo”, escribió. “El presidente de Colombia actual está ante las evidencias de un fraude electoral por vía algorítmica y con financiación extranjera prohibida en nuestra constitución”.
Justamente, uno de sus copartidarios ha anunciado una acción judicial, una demanda de nulidad, contra la elección. Luis Guillermo Pérez, quien fue magistrado del Consejo Nacional Electoral por el partido del presidente y luego superintendente de Subsidio Familiar durante el mandato de izquierdas, es quien ha anunciado esa acción. El abogado está inhabilitado para ocupar cargos públicos por una actuación como superintendente, en un caso que ha denunciado como una persecución en su contra.
La demanda anunciada aún no ha sido interpuesta pero, según ha dicho Pérez, se sustentaría en la nacionalidad estadounidense del mandatario electo, la intervención de Donald Trump, lo que el abogado llama discurso de intimidación electoral del ultraderechista y las presuntas irregularidades en los escrutinios de 100 de las 122.020 mesas de votación.
Además de esa ofensiva judicial, el presidente ha convocado a movilizaciones sociales, una de sus llamadas reiteradas a lo largo de su Gobierno ante reveses políticos, con resultados irregulares. En esta ocasión, ha citado a sus seguidores para realizar marchas desde el sur de Bogotá, zona popular y donde la izquierda ha ganado en las presidenciales. “Las mayorías nacionales quedan convocadas este 20 de julio a dar el grito de la independencia nacional en todas las plazas públicas”, ha reiterado en el mensaje de esta mañana.
En paralelo, varias voces del entrante Gobierno han escalado sus mensajes frente a Petro y su Gobierno. La noche anterior, De la Espriella ha anunciado la conformación de equipos de abogados para presentar denuncias por todas las irregularidades que espera encontrar en el empalme con el que ha llamado, sin pruebas, el Gobierno más corrupto de la historia de Colombia.
El excongresista Carlos Alonso Lucio, uno de sus hombres de confianza, ha dicho en entrevista con la revista Cambio que Petro debe enfrentar un juicio penal por haber dado la orden a unos militares de no intervenir cuando una asonada retuvo a otros uniformados. Y el designado ministro del Interior, Rodrigo Lara, reiteró esa iniciativa este lunes, al decirle a Caracol Radio, en referencia a este tema, que nadie está por encima de la ley.
EL PAÍS
