El Likud, el partido del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha acusado a los partidos árabes de “robar las elecciones”. La formación afirma que ha presentado “cientos de testimonios y pruebas” a la policía y las autoridades electorales de fraudes que habrían sido cometidos “en numerosos colegios electorales árabes”. Los partidos árabes —la coalición de izquierdas Lista Conjunta y el islamista moderado Ra’am— se han convertido en la llave para que uno de los dos bloques que se disputan el Ejecutivo pueda formar Gobierno, después de casi duplicar sus escaños con respecto a las anteriores elecciones, de 10 diputados en el Parlamento saliente a 19, según el último recuento de votos (85%). El Likud logra 26 diputados y Yashar!, el principal partido de oposición, encabezado por el general retirado Gadi Eisenkot, 21. En total, la coalición de partidos favorables a Netanyahu logra de momento 53 escaños de los 120 totales del Parlamento. El bloque que se opone al primer ministro está aún más lejos de la necesaria mayoría de 61. Solo ha logrado 46 escaños.
Tanto el bloque encabezado por Netanyahu como el de sus rivales, liderado por Gadi Eisenkot, no alcanzan la mayoría para formar un Gobierno sin el apoyo de las listas árabes
El bloque de Netanyahu toma ventaja con el 55% escrutado y logra 56 escaños frente a los 49 de la oposición
El bloque conservador que encabeza el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se sitúa con una ventaja provisional de 56 escaños -ocho menos que en los comicios de 2022- tras haberse computado ya el 55,4% de las mesas electorales, frente a los 49 diputados que recala el bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot, según los datos parciales publicados por la Comisión Electoral Central.
De acuerdo con el recuento oficial, el bloque de formaciones que encabeza Netanyahu acapara un 43,8% de los respaldos (1.245.438 sufragios). Por partidos, el Likud -formación a la que pertenece el primer ministro- se mantiene como la fuerza individual más votada con 27 escaños (20,7% y 586.995 votos), seguido por Judaísmo Unido de la Torá con 9 diputados, Shas y Otzma Yehudit con 7 cada uno, y el Partido Sionista Religioso con 6 asientos.
Por su parte, el bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot escala de manera provisional hasta los 49 diputados (tres más que en la anterior legislatura) tras cosechar un 39% de los votos (1.109.374 papeletas). El partido Yashar, encabezado por Eisenkot, se afianza como la segunda fuerza política del país con 21 escaños (16,9% y 479.221 sufragios), seguido por B’Yachad, liderado por Naftali Bennett, con 11; el Partido Demócrata, de Yair Golan, con 9, e Yisrael Beiteinu, de Avigdor Lieberman, con 8.
En paralelo, las formaciones de representación predominantemente árabe consolidan un resultado histórico al sumar 15 escaños (cinco más que en 2022) con el 11,9% de los apoyos y 338.865 votos totales. De ellos, la Lista Conjunta de Yousef Jabareen obtiene 11 diputados (8,5% y 242.226 votos) y Raam (Lista Árabe Unida), liderada por Mansour Abbas, retiene 4 escaños (3,4% y 96.639 votos).
No obstante, el reparto definitivo de la Knesset (el Parlamento) continúa abierto a la espera de que se complete el escrutinio del porcentaje restante de mesas y de los votos emitidos en doble sobre, que incluyen los sufragios de los efectivos de las Fuerzas Armadas israelíes. (EP)
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