“Yo no elegí esto. No quiero que mi vida cambie. Y no quiero ser parte de esta familia”. Las anteriores frases fueron pronunciadas por una niña de solo nueve años, hija de la candidata presidencial Paloma Valencia, en un video de campaña que me llegó con un mensaje intrigante: “Una reflexión válida para todos”. Al abrir el enlace encontré un relato que, bajo la superficie de una anécdota familiar, revela la cruda realidad de cómo las ambiciones políticas pueden permear hasta lo más sagrado e íntimo del hogar.
La candidata Paloma Valencia ha manifestado públicamente las afectaciones a su hija por su campaña y la ha llevado al centro de la campaña política
“Yo no elegí esto. No quiero que mi vida cambie. Y no quiero ser parte de esta familia”. Las anteriores frases fueron pronunciadas por una niña de solo nueve años, hija de la candidata presidencial Paloma Valencia, en un video de campaña que me llegó con un mensaje intrigante: “Una reflexión válida para todos”. Al abrir el enlace encontré un relato que, bajo la superficie de una anécdota familiar, revela la cruda realidad de cómo las ambiciones políticas pueden permear hasta lo más sagrado e íntimo del hogar.
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