Colombia lleva décadas —o quizás toda su historia— intentando privilegiar las alternativas dialogadas a los conflictos sobre el uso de la fuerza. El Gobierno de Abelardo de la Espriella, sin embargo, ya deja ver un cambio de visión frente a la protesta social: el anuncio de revivir el ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios), la unidad policial más señalada por abusos en la historia reciente del país. No es el único retroceso frente a las alternativas que se construyeron, no sin resistencia, tras los episodios de violencia estatal del estallido social de 2021, pues también están en la mira los mecanismos de diálogo social nacidos entonces. Y todo ello ocurre en un escenario en el que la oposición apunta a las movilizaciones sociales como forma fundametnal de hacer oposición el Gobierno entrante.
El próximo Gobierno revivirá al cuestionado Esmad y dejará atrás la doctrina del diálogo, así las cifras muestren una caída sostenida en el uso de la fuerza contra manifestantes
Colombia lleva décadas —o quizás toda su historia— intentando privilegiar las alternativas dialogadas a los conflictos sobre el uso de la fuerza. El Gobierno de Abelardo de la Espriella, sin embargo, ya deja ver un cambio de visión frente a la protesta social: el anuncio de revivir el ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios), la unidad policial más señalada por abusos en la historia reciente del país. No es el único retroceso frente a las alternativas que se construyeron, no sin resistencia, tras los episodios de violencia estatal del estallido social de 2021, pues también están en la mira los mecanismos de diálogo social nacidos entonces. Y todo ello ocurre en un escenario en el que la oposición apunta a las movilizaciones sociales como forma fundametnal de hacer oposición el Gobierno entrante.
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