Cuba está a las puertas del verano y, por momentos, sus habitantes parecen encontrar algo de consuelo en los partidos de la recién iniciada Copa Mundial de Fútbol 2026, en medio de una cotidianidad marcada por el aumento de las temperaturas, los apagones y el alto costo de la vida. Desde enero, la isla vive una presión inédita por parte del gobierno de Donald Trump, que busca un cambio de régimen en el país caribeño, primero con un bloqueo energético y luego con un recrudecimiento de las sanciones que ha provocado la huida de decenas de empresas extranjeras, la paralización de la economía y un deterioro aún mayor de las condiciones de vida de los ciudadanos.
Los negocios instalan pantallas que se ven desde la calle alrededor de las que se congregan los aficionados, que apenas pueden cocinar ni lavar en sus casas por el asedio energético de Donald Trump
Cuba está a las puertas del verano y, por momentos, sus habitantes parecen encontrar algo de consuelo en los partidos de la recién iniciada Copa Mundial de Fútbol 2026, en medio de una cotidianidad marcada por el aumento de las temperaturas, los apagones y el alto costo de la vida. Desde enero, la isla vive una presión inédita por parte del gobierno de Donald Trump, que busca un cambio de régimen en el país caribeño, primero con un bloqueo energético y luego con un recrudecimiento de las sanciones que ha provocado la huida de decenas de empresas extranjeras, la paralización de la economía y un deterioro aún mayor de las condiciones de vida de los ciudadanos.
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