La periodista Marcela Ramos y el médico Juan Carlos Said indagaron durante cuatro años la explosión en cámara lenta de la industria de las isapres, como se conoce en Chile a las aseguradoras de salud privadas creadas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y vigentes hasta hoy. En su investigación, que dio origen al libro recién publicado La mejor salud del mundo, una crónica de la crisis de la salud en Chile (Planeta), relatan los entresijos del origen y el impacto del seguro de salud privado con fines de lucro, financiado con cotizaciones obligatorias, cuyas prestaciones son reguladas por el mercado. El experimento chileno, que no ha sido replicado en ningún otro país, llegó a tener cuatro millones de beneficiarios a finales de los noventa. La discriminación por género y edad aplicada durante décadas y el encarecimiento de los planes, entre otros factores, han provocado una fuga de afiliados hasta los 2,5 millones actuales.
Marcela Ramos y Juan Carlos Said, autores de ‘La mejor salud del mundo, una crónica de la crisis de salud en Chile’, abordan desde la historia, la economía y la salud, el origen y el impacto de las aseguradoras, nacidas en la dictadura de Pinochet
La periodista Marcela Ramos y el médico Juan Carlos Said indagaron durante cuatro años la explosión en cámara lenta de la industria de las isapres, como se conoce en Chile a las aseguradoras de salud privadas creadas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y vigentes hasta hoy. En su investigación, que dio origen al libro recién publicado La mejor salud del mundo, una crónica de la crisis de la salud en Chile (Planeta), relatan los entresijos del origen y el impacto del seguro de salud privado con fines de lucro, financiado con cotizaciones obligatorias, cuyas prestaciones son reguladas por el mercado. El experimento chileno, que no ha sido replicado en ningún otro país, llegó a tener cuatro millones de beneficiarios a finales de los noventa. La discriminación por género y edad aplicada durante décadas y el encarecimiento de los planes, entre otros factores, han provocado una fuga de afiliados hasta los 2,5 millones actuales.
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