“¡Vamos, carajo! Solo es tu mente”, le insistía Víctor Torres Fuentes, voluntario del Grupo de Búsqueda y Rescate de los Bomberos de Chile, a Hernán Gil en cuanto logró asomar la cabeza entre los escombros de un edificio en Catia La Mar, en La Guaira, Venezuela. El vigilante llevaba ocho días atrapado bajo la estructura, derrumbada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país caribeño el 24 de junio. Era el jueves 2 de julio cuando el equipo de rescate consiguió llegar hasta él. Ya recuperándose en una clínica de Caracas, Gil evocó aquellas palabras de aliento que, asegura, le “dieron fortaleza”.
Víctor Torres fue clave en el operativo que logró sacar con vida del estacionamiento de un edificio a un vigilante, ocho días después del terremoto
“¡Vamos, carajo! Solo es tu mente”, le insistía Víctor Torres Fuentes, voluntario del Grupo de Búsqueda y Rescate de los Bomberos de Chile, a Hernán Gil en cuanto logró asomar la cabeza entre los escombros de un edificio en Catia La Mar, en La Guaira, Venezuela. El vigilante llevaba ocho días atrapado bajo la estructura, derrumbada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país caribeño el 24 de junio. Era el jueves 2 de julio cuando el equipo de rescate consiguió llegar hasta él. Ya recuperándose en una clínica de Caracas, Gil evocó aquellas palabras de aliento que, asegura, le “dieron fortaleza”.
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