Al canciller alemán Otto von Bismarck (1815-1898) se le atribuye la célebre sentencia “la política es el arte de lo posible” y, pese a que durante años se ha debatido sobre la base aristotélica de la frase o su cercanía a ciertas conclusiones de Maquiavelo, lo cierto es que ha marcado -o debiese al menos- el accionar de cualquier gobernante.
El Gobierno de Kast debió salir al paso de críticas por el permanente dolor de cabeza que ha sufrido por desaciertos propios de gobernar, de lograr transmitir sus ideas y convencer que su actuar, que su agenda es la correcta
Al canciller alemán Otto von Bismarck (1815-1898) se le atribuye la célebre sentencia “la política es el arte de lo posible” y, pese a que durante años se ha debatido sobre la base aristotélica de la frase o su cercanía a ciertas conclusiones de Maquiavelo, lo cierto es que ha marcado -o debiese al menos- el accionar de cualquier gobernante.
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