A comienzos de este siglo, cuando la inteligencia artificial no formaba parte de ninguna discusión pública y los teléfonos inteligentes no eran parte de la vida cotidiana, la película Minority Report imaginó un problema que entonces pertenecía por completo a la ficción: la posibilidad de anticipar la comisión de crímenes antes de que ocurrieran, a partir de herramientas predictivas del comportamiento humano.
En una sociedad libre, la predicción de una conducta futura no puede confundirse con culpabilidad. Pero tampoco parece razonable tratar como irrelevante una advertencia de ese tipo cuando quien la recibe decide no hacer nada más con ella
A comienzos de este siglo, cuando la inteligencia artificial no formaba parte de ninguna discusión pública y los teléfonos inteligentes no eran parte de la vida cotidiana, la película Minority Report imaginó un problema que entonces pertenecía por completo a la ficción: la posibilidad de anticipar la comisión de crímenes antes de que ocurrieran, a partir de herramientas predictivas del comportamiento humano.
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