Cada cuatro años, el 7 de agosto es en Colombia un día muy particular: el festivo en memoria de la batalla que selló la victoria de los independentistas sobre los realistas en las guerras de independencia es el momento en que llega un nuevo mandatario a un país de larga tradición presidencialista. En este 2026 es también el día en que la izquierda entrega un poder que le fue esquivo por décadas, y en el que lo recibe un presidente sin trayectoria política previa que iniciará un Gobierno que ha prometido cambiar la política colombiana: Abelardo de la Espriella, el histriónico abogado penalista que sorprendió en las elecciones de mayo y venció al candidato del continuismo en el balotaje de junio.
El país pasa de un gobierno de izquierda, liderado por Gustavo Petro, a uno de derecha, como ha ocurrido en buena parte del continente americano
Cada cuatro años, el 7 de agosto es en Colombia un día muy particular: el festivo en memoria de la batalla que selló la victoria de los independentistas sobre los realistas en las guerras de independencia es el momento en que llega un nuevo mandatario a un país de larga tradición presidencialista. En este 2026 es también el día en que la izquierda entrega un poder que le fue esquivo por décadas, y en el que lo recibe un presidente sin trayectoria política previa que iniciará un Gobierno que ha prometido cambiar la política colombiana: Abelardo de la Espriella, el histriónico abogado penalista que sorprendió en las elecciones de mayo y venció al candidato del continuismo en el balotaje de junio.
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