Con el juramento del presidente Abelardo de la Espriella comenzó el mandato de la anunciada patria milagro, un modelo de país que ya había sido anunciado en campaña y por el que votaron casi 13 millones de colombianos. Vestido con un fino traje de corte italiano, corbata y zapatos impecables, y acompañado de su familia, el mandatario no se salió un segundo de la estética, la narrativa ni el libreto que marcó una de las elecciones más reñidas en la historia reciente del país, en la que triunfó por menos del uno por ciento.
Con el juramento del presidente Abelardo de la Espriella comenzó el mandato de la anunciada patria milagro, un modelo de país que ya había sido anunciado en campaña y por el que votaron casi 13 millones de colombianos. Vestido con un fino traje de corte italiano, corbata y zapatos impecables, y acompañado de su familia, el mandatario no se salió un segundo de la estética, la narrativa ni el libreto que marcó una de las elecciones más reñidas en la historia reciente del país, en la que triunfó por menos del uno por ciento. Seguir leyendo
Con el juramento del presidente Abelardo de la Espriella comenzó el mandato de la anunciada patria milagro, un modelo de país que ya había sido anunciado en campaña y por el que votaron casi 13 millones de colombianos. Vestido con un fino traje de corte italiano, corbata y zapatos impecables, y acompañado de su familia, el mandatario no se salió un segundo de la estética, la narrativa ni el libreto que marcó una de las elecciones más reñidas en la historia reciente del país, en la que triunfó por menos del uno por ciento.
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