Marina del Pilar Ávila es gobernadora de Baja California y padece una confusión. En realidad, varias, pero esencialmente una. Parece no saber distinguir entre su persona en tanto ciudadana y sus responsabilidades, y límites, como funcionaria pública. Que tal enredo afecte a la encargada de la gobernabilidad de un Estado fronterizo agrava las dudas sobre su capacidad de discernimiento político.
La gobernadora de Baja California parece no saber distinguir entre su persona en tanto ciudadana y sus responsabilidades, y límites, como funcionaria pública
Marina del Pilar Ávila es gobernadora de Baja California y padece una confusión. En realidad, varias, pero esencialmente una. Parece no saber distinguir entre su persona en tanto ciudadana y sus responsabilidades, y límites, como funcionaria pública. Que tal enredo afecte a la encargada de la gobernabilidad de un Estado fronterizo agrava las dudas sobre su capacidad de discernimiento político.
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