Siete años después del primer Galaxy Fold, Samsung ha decidido cambiar sus proporciones. El nuevo Galaxy Z Fold8, presentado este miércoles en el evento Galaxy Unpacked celebrado en Londres, abandona el formato alto y estrecho que ha definido a la familia desde 2019 y adopta una silueta más ancha y más corta, similar a la de un pasaporte.
El fabricante coreano presenta tres teléfonos plegables por primera vez en una misma generación, junto a sus primeras gafas inteligentes desarrolladas con Gentle Monster y Warby Parker. Los precios en España parten de 1.299 euros y alcanzan los 2.799
Siete años después del primer Galaxy Fold, Samsung ha decidido cambiar sus proporciones. El nuevo Galaxy Z Fold8, presentado este miércoles en el evento Galaxy Unpacked celebrado en Londres, abandona el formato alto y estrecho que ha definido a la familia desde 2019 y adopta una silueta más ancha y más corta, similar a la de un pasaporte.
La gama se completa con otros dos modelos: el Galaxy Z Fold8 Ultra, que conserva las proporciones tradicionales y hereda el papel de buque insignia, y el Galaxy Z Flip8, el formato concha de siempre convertido ahora en el Flip más fino de la historia de la marca. Es la primera vez que Samsung presenta tres plegables en una misma generación, una estrategia que recuerda la escalera de precios de los Galaxy S pero dentro de una familia que ya era la más cara del catálogo.
El cambio de proporciones del Fold8 no es un capricho estético. La pantalla interior, de 7,6 pulgadas, pasa a un formato 4:3, mucho más cercano al de una tableta compacta, y la exterior crece hasta las 5,5 pulgadas con una relación 10:16. Con ello Samsung ataca las dos quejas más repetidas sobre sus plegables. La primera es que la pantalla frontal era demasiado estrecha para escribir con comodidad y la segunda que la interior, casi cuadrada, desperdiciaba espacio al reproducir vídeo. Este formato ya han comenzado a usarlo algunas marcas chinas este año y es también el formato que, previsiblemente, usará Apple en su primer iPhone plegable, que debería presentarse este otoño.
El Fold8 logra además reducir su peso a solo 201 gramos, lo que lo convierte en el Fold más ligero que ha fabricado Samsung. Lo hace con 4,5 milímetros de grosor desplegado, un procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy y una batería de 4.800 mAh con carga de 45 vatios. El sacrificio más evidente llega en el apartado de cámara, con dos sensores de 50 megapíxeles, gran angular y ultra gran angular, sin teleobjetivo.
Ese teleobjetivo se convierte, precisamente, en una de las señas del Z Fold8 Ultra. El modelo más caro estrena el mejor equipo fotográfico que ha llevado nunca un plegable de la marca, con un sensor principal de 200 megapíxeles con HDR a máxima resolución, un nuevo ultra gran angular de 50 y zoom óptico de tres aumentos, además de grabación de vídeo en 8K con el nuevo códec APV, pensado para flujos de edición profesional. Su pantalla interior crece hasta las 8 pulgadas, la mayor de un Galaxy plegable, y la batería alcanza los 5.000 mAh (también un récord de la familia) con una nueva arquitectura de carga de doble vía que recupera el 67% en solo media hora. Pesa 215 gramos y mide 4,1 milímetros abierto.
El tercer modelo, el Z Flip8, apunta como siempre a otro público. Con 180 gramos y 6,1 milímetros de grosor desplegado, reinventa su pantalla exterior de 4,1 pulgadas como una interfaz que Samsung llama FlexWindow, con resúmenes, sugerencias y acceso directo al asistente sin abrir el teléfono. Es también el único de los tres que prescinde de procesador Qualcomm. Funciona gracias a un Exynos 2600, un procesador fabricado por la propia Samsung.
La novedad técnica común a toda la serie es Flex Titanium, una nueva estructura que sostiene el panel OLED flexible con una película de aleación de titanio apoyada sobre una placa del mismo material. Es un cambio que permite dispositivos más finos, absorbe mejor la presión y los impactos y reduce la arruga central, el defecto que ha perseguido a los plegables desde su nacimiento. Los tres teléfonos ejecutan Android 17 con One UI 9.
Los nuevos plegables se podrán reservar desde hoy mismo. En España, el Z Fold8 parte de 1.999 euros en su versión de 256 GB, el Ultra arranca en 2.199 euros y alcanza los 2.799 en la configuración de un terabyte, y el Flip8 se sitúa en 1.299 euros, cien más que su antecesor. La subida generalizada tiene una explicación que la propia Samsung lleva meses anticipando y es la crisis global de memoria. A pesar de que Samsung es uno de los mayores fabricantes de memorias, el precio también sube para su división de telefonía. TM Roh, su consejero delegado, calificó a principios de año de «sin precedentes» la escasez de chips DRAM, cuyos contratos se han encarecido entre un 30% y un 60% desde septiembre de 2025.
La otra gran novedad del evento no tiene pantalla. Samsung ha presentado sus primeras gafas inteligentes, la materialización de los conceptos que mostró junto a Google en el congreso I/O del pasado mayo y su respuesta directa a las Ray-Ban de Meta, que dominan esta incipiente categoría casi en solitario.
La compañía ha optado por no diseñarlas sola. Ha desarrollado dos modelos con dos marcas de gafas convencionales: una edición con Gentle Monster, de montura negra fina y estética más vanguardista, y otra con Warby Parker, en tono marrón intenso.
Por dentro, una cámara integrada aporta contexto visual a Gemini, el asistente de Google, que funciona sobre la plataforma Android XR con un procesador Snapdragon AR1 Gen1. Las gafas pueden resumir mensajes y leerlos en voz alta, traducir conversaciones en directo, capturar el contenido de una pizarra y organizarlo en notas, dar indicaciones de navegación o retransmitir durante una llamada lo que el usuario está viendo. La autonomía es de nueve horas por carga, y el estuche añade hasta siete cargas completas adicionales. Quienes tengan un Galaxy Watch9, podrán controlarlas además con gestos.
De momento estas gafas no tienen fecha de salida en Europa ni precio.
Samsung ha renovado también su catálogo de relojes inteligentes con la serie Galaxy Watch9 y el Watch Ultra2, que abandonan por primera vez los procesadores Exynos de la propia Samsung en favor del nuevo Snapdragon Wear Elite de Qualcomm.
El Watch9, disponible en 40 y 44 milímetros, mantiene un diseño continuista y concentra sus novedades en la salud, con un panel unificado de constantes vitales y una puntuación de salud cardíaca elaborada con IA.
El Ultra2 es la actualización más ambiciosa. Conserva la caja de titanio de 47 milímetros pero la adelgaza un 12%, eleva el brillo de pantalla de 3.000 a 5.000 nits para el uso en exteriores y da un salto notable en batería, de 590 a 800 mAh, con certificación IP69K y resistencia al agua de 10 atmósferas. Ambos estrenan Wear OS 7 con One UI 9.
En España, el Watch9 parte de 409 euros y alcanza los 489 en la versión de 44 milímetros con LTE, mientras que el Ultra2 se sitúa en 749 euros, cincuenta más que su antecesor. Durante el periodo comprendido entre el 22 de julio y el 6 de agosto de 2026, los usuarios podrán acceder a descuentos y promociones de hasta 1.146 euros con la compra de los nuevos smartphones plegables y descuentos y reembolsos de hasta 215 euros en los nuevos relojes.
Tecnología – Píxel


