El nepotismo, una vieja práctica enquistada en la política mexicana, se asoma a las elecciones intermedias de 2027. La herencia de los cargos a familiares y parejas se ha sumado a la lista de choques entre la presidenta Claudia Sheinbaum, quien se opone a la medida, y los partidos del oficialismo (Morena, PVEM y el PT). Los aliados de Morena y el propio partido de la presidenta perfilan a reventar el candado impuesto por el Ejecutivo para rebajar el nepotismo en los comicios del próximo año, donde serán votados 17 gobernadores y se renovarán la Cámara de Diputados y cientos de cargos más.
Los aliados de Morena, el partido más poderoso de México, y los propios morenistas, se encaminan a reventar el candado impuesto por la mandataria para prohibir la herencia de cargos en 2027
El nepotismo, una vieja práctica enquistada en la política mexicana, se asoma a las elecciones intermedias de 2027. La herencia de los cargos a familiares y parejas se ha sumado a la lista de choques entre la presidenta Claudia Sheinbaum, quien se opone a la medida, y los partidos del oficialismo (Morena, PVEM y el PT). Los aliados de Morena y el propio partido de la presidenta perfilan a reventar el candado impuesto por el Ejecutivo para rebajar el nepotismo en los comicios del próximo año, donde serán votados 17 gobernadores, se renovará la Cámara de Diputados y cientos de cargos más.
Ha comenzado la carrera interna dentro del oficialismo para hacerse con alguna de las candidaturas que estarán en juego. Esta competencia se da en medio del debate de una reforma electoral que ha tensado la relación entre las organizaciones del bloque gobernante. En marzo de 2025, con el respaldo de la presidencia, se aprobó una norma que cierra la puerta a la sucesión de cargos entre familiares. El Partido Verde se ha convertido en uno de los principales opositores a la ley contra el nepotismo y presionó para que la propuesta fuera efectiva en 2030, junto con las presidenciales, y no el próximo año. Pero los díscolos no se limitan a las filas verdes. Más de un morenista hizo rabietas por la disposición que Sheinbaum impuso para aplicar la cláusula desde 2027.

La sublevación al interior de Morena tiene apellido: Monreal. Es la dinastía política que ha gobernado Zacatecas, al centro del país. El senador Saúl Monreal sigue con la intención de postularse para la región que hoy gobierna su hermano David y que ya antes como gobernador a Ricardo, el hermano mayor, y hoy coordinador de Morena en la Cámara de Diputados. “Yo no estoy en favor de que Saúl, mi hermano más pequeño, participe como candidato para suceder a un hermano”, aseguró Ricardo este jueves en una conferencia de prensa. “Debe esperar seis años (…) está viendo la tormenta y no se hinca”, añadió el mayor de los Monreal.
Saúl había renunciado a sus aspiraciones, pero ahora ha cambiado de opinión. “La ley antinepotismo se aplica hasta 2030; en 2027 no hay impedimento constitucional”, sostuvo esta semana el legislador, quien ha dado un giro de tuerca y ha defendido su derecho de participar en la contienda interna para conseguir la candidatura.

El levantamiento ha producido una reacción en cadena. Manuel Velasco, coordinador del Verde en el Senado, lanzó el miércoles otro gesto de rebelión. El líder, uno de los principales negociadores de la reforma electoral, ha destapado públicamente a la senadora Ruth González, esposa de Ricardo Gallardo,el actual gobernador de San Luis Potosí, único bastión de la agrupación política, como la carta fuerte del partido para 2027. El hecho ha sido visto desde el morenismo como una provocación y, al mismo tiempo, como una arma de negociación en la norma política que está siendo debatida. “En las encuestas que hemos hecho tiene una amplia ventaja de más de 20 puntos; ojalá se anime”, dijo Velasco. Los cuestionamientos siguieron a sus palabras. ¿Será la próxima gobernadora? Han lanzado la pregunta en medio del alboroto por el destape. La respuesta de Velasco fue tajante: “Sin duda”.
La presidenta Sheinbaum ha sido igualmente directa este jueves. “Yo no estoy de acuerdo”, dijo la mandataria esta mañana cuando fue cuestionada sobre el asunto del Verde. “No me parece correcto que sucedan familiares en el periodo inmediato, que esperen seis años para poder competir. No está bien que haya una sucesión de un familiar de manera directa”, aseguró Sheinbaum. A mediados del mes pasado, el Partido Verde vetó en San Luis Potosí la llamada Ley Esposa, que preparaba el terreno para que la senadora González sucediera a su marido el próximo año. Era un guiño a la negativa de Sheinbaum a las prácticas de nepotismo.

Los dirigentes del Verde han dejado de lado la reforma a los estatutos de Morena, que prohíbe la herencia de cargos, una cláusula que alcanza a sus aliados. En ese sentido, el tono de la senadora González ha sido más mesurado. “Hemos buscado consensos con los líderes del partido, respetamos mucho a la presidenta”, ha sido la respuesta de la legisladora a los cuestionamientos. El río en el oficialismo está revuelto como consecuencia, refieren legisladores del PT, de una innecesaria reforma electoral promovida por Sheinbaum que ha empujado de manera prematura los tiempos electorales y la guerra interna por el reparto de candidaturas. La rebelión de verdes y guindas enciende los focos rojos sobre un eventual desacato a la orden presidencial que prohíbe el nepotismo, una operación en línea directa con la reforma que sigue sin ver la luz.
EL PAÍS
