Alejandro Burillo, un importante empresario e influyente directivo del fútbol en México, ha muerto a los 74 años. La noticia ha llegado este jueves de la mano de Fernando Schwartz, director de Comunicación Estratégica de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), quien ha lamentado el fallecimiento. “El Güero fue un gran guía. Amigo y jefe de corazón con quien vivimos en TV y fútbol grandes historias”, ha escrito en sus redes. Burillo, primo y un hombre muy cercano a Emilio Azcárraga, dueño del América, estuvo a punto de completar la venta de Chivas a Televisa en la década de los 90. También fue la persona que le abrió las puertas a Javier Aguirre, actual entrenador de la selección mexicana, en su primer etapa al frente del equipo tricolor en el 2001.
El Güero, como también se le conocía, fue un hombre cercano a Emilio Azcárraga y el responsable de la primera llegada de Javier Aguirre a la Selección Mexicana
Alejandro Burillo, un importante empresario e influyente directivo del fútbol en México, ha muerto a los 74 años. La noticia ha llegado este jueves de la mano de Fernando Schwartz, director de Comunicación Estratégica de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), quien ha lamentado el fallecimiento. “El Güero fue un gran guía. Amigo y jefe de corazón con quien vivimos en TV y fútbol grandes historias”, ha escrito en sus redes. Burillo, primo y un hombre muy cercano a Emilio Azcárraga, dueño del América, estuvo a punto de completar la venta de Chivas a Televisa en la década de los 90. También fue la persona que le abrió las puertas a Javier Aguirre, actual entrenador de la selección mexicana, en su primer etapa al frente del equipo tricolor en el 2001.
El Güero fue el responsable de que la selección mexicana contara con un espacio de entrenamiento adecuado a sus necesidades. Gracias a él, el equipo nacional se mudó del Centro de Capacitación, cercano al Estadio Azteca, al Centro de Alto Rendimiento (CAR), al sur de la capital. Así, desde 2003, el CAR se convirtió en el hogar del equipo tricolor, cuando la FMF adquirió el terreno de 117 mil metros cuadrados que era propiedad del Atlante. Más allá de ser la mente detrás de este cambio, su huella también había quedado grabada en el fútbol mexicano desde 1998, cuando su empresa, ABA Sport, fue la encargada de uniformar a la agrupación para el Mundial de Francia.
Burillo fue el fundador de Casa Lamm, una escuela de arte y cultura, y de Grupo Pegaso, un emporio en el mundo deportivo que nació en 1996. Tras la creación de esta última empresa, amplió sus actividades a áreas como las telecomunicaciones y la hotelería. Fue la cabeza del Consejo de Fútbol de Grupo Televisa, propiedad de Azcárraga, y se mantuvo como directivo hasta el 2000, cuando le vendió sus acciones. En 2007, como dueño del Atlante, trasladó al equipo de Ciudad de México a Cancún, donde celebró uno de sus grandes triunfos cuando los Potros de Hierro se coronaron campeones del Torneo Apertura 2007.
Un hombre de negocios, incursionó también en otros deportes. Fue impulsor del Campeonato Mundial de Pádel y el Abierto Mexicano de Gimnasia. Se le recordará, sobre todo, por la creación de Mextenis, una organización que promueve eventos deportivos en el país y empujó el Abierto Mexicano de Tenis, que se celebra cada año en Acapulco. Desde que compró los derechos de la competición en 2001, el torneo ha ganado un gran prestigio y se ha posicionado como un referente dentro de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP). Por sus pistas han desfilado importantes figuras como Rafael Nadal, David Ferrer, Novak Djokovic y Venus Williams.
El Güero, que se consideraba un “empresario capitalista con sentido social”, aseguraba que sus proyectos buscaban traerle un beneficio a la sociedad. “No te voy a vender azúcar para desarrollarte diabetes, pero sí estamos pensando en hacer más negocios que generen ingresos para poder tener más empleos, para que la gente gane dinero”, declaró hace unos años durante una conferencia de prensa. Burillo fue también galardonado por la Real Academia Española (RAE) con el Premio Nieto López en 2002, “por su relevante labor en pro de la lengua española”. Como presidente de la Fundación Amigos de la Academia Mexicana de la Lengua, donó una casa en la colonia Juárez de Ciudad de México para que fuera la nueva sede de los académicos.
Distintas personalidades del mundo deportivo han reaccionado a su deceso. Paco Gabriel de Anda, exfutbolista y analista de la cadena ESPN, lo ha descrito como una “entrañable persona, visionario y exitoso empresario”. El periodista deportivo David Faitelson se ha referido a su papel en el fútbol mexicano y en el Atlante hace más de 20 años. “Representó una época del fútbol mexicano muy distinta, afortunadamente, a la que vive hoy”, escribió en X.
La FMF también ha lamentado el fallecimiento del Güero en sus redes: ”Extendemos nuestras más sinceras condolencias y nos unimos a la pena que embarga a su familia y amigos en este difícil momento». A través de un comunicado, Mextenis, ha manifestado: “Apostó por llevarlo [el tenis] a Acapulco, acercarlo a la gente y traer a las grandes figuras internacionales que marcaron una era. En Mextenis fuimos testigos de su visión hecha realidad y de un proyecto que creció hasta convertirse en una plataforma de alcance global”.
EL PAÍS
