La derecha tradicional mueve sus fichas a seis semanas de la llegada de Abelardo de la Espriella a la Casa de Nariño. Varios partidos han certificado su apoyo al presidente electo pese a su abierto rechazo hacia “los de siempre”. Las formaciones políticas y el Gobierno entrante son conscientes de que, para llevar a cabo las profundas reformas que prometió el ultraderechista en la campaña, hace falta una mayoría sólida en un Congreso fragmentado.
El nuevo Ejecutivo recibe el respaldo de partidos como el Centro Democrático y Cambio Radical, con los que intenta sumar en un Legislativo profundamente fragmentado
La derecha tradicional mueve sus fichas a seis semanas de la llegada de Abelardo de la Espriella a la Casa de Nariño. Varios partidos han certificado su apoyo al presidente electo pese a su abierto rechazo hacia “los de siempre”. Las formaciones políticas y el Gobierno entrante son conscientes de que, para llevar a cabo las profundas reformas que prometió el ultraderechista en la campaña, hace falta una mayoría sólida en un Congreso fragmentado.
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