El fiscal chileno Héctor Barros, coordinador de los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Región Metropolitana, no ha quedado indiferente ante la muerte del líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, Niño Guerrero, este viernes en una operación conjunta de Estados Unidos y Venezuela. “Nuestra aspiración siempre fue la posibilidad de capturarlo y traerlo ante los tribunales”, dijo en una entrevista con EL PAÍS este sábado.
El persecutor, que lidera indagatorias en contra de la megabanda trasnacional, asegura que no se esperaba el desenlace del líder criminal: “Nuestra aspiración fue traerlo ante los tribunales”
El fiscal chileno Héctor Barros, coordinador de los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Región Metropolitana, no ha quedado indiferente ante la muerte del líder del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, Niño Guerrero, este viernes en una operación conjunta de Estados Unidos y Venezuela. “Nuestra aspiración siempre fue la posibilidad de capturarlo y traerlo ante los tribunales”, dijo en una entrevista con EL PAÍSeste sábado.
Barros es uno de los fiscales que más de cerca ha seguido la expansión del Tren de Aragua en Chile. Ha encabezado investigaciones como la del secuestro y asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda en Santiago —un crimen que, según los investigadores, fue supuestamente encargado por Diosdado Cabello a la organización—, además de otras pesquisas relacionadas con las actividades de la banda en Chile. Entre ellas, la reciente Operación Tokio, realizada entre la Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI), que consiguió desbaratar a una red que se infiltró en el sistema bancario chileno para blanquear dineros asociados con negocios ilegales del Tren de Aragua.
El fiscal asegura que recibió información sobre la presencia del líder del Tren de Aragua en las minas del Estado Bolívar, en Venezuela, hace unos días. Añade que también tenían antecedentes de que no se encontraba solo, sino acompañado por otros dos altos jerarcas de la organización cuyo paradero sigue siendo desconocido: Yohán José Romero, Johan Petrica, y Giovanni Vicente Mosquera Serrano, Viejo. Las autoridades de Estados Unidos ofrecen recompensas de cuatro y cinco millones de dólares, respectivamente, por información que permita su captura.
Pregunta. ¿Qué significa, para Chile, la muerte del Niño Guerrero, anunciada por Trump?
Respuesta. Indudablemente, es una noticia bien importante para las distintas investigaciones que están abiertas y vigentes en Chile. Además, porque esta noticia va a generar necesariamente algunos cambios en el control de las estructuras criminales que están operando en los diversos países. Ahora, hay que señalar igual que esta no es una estructura criminal que se sostenga solo por el liderazgo único en este caso del Niño Guerrero, sino que hay otros liderazgos como el Viejo y Johan Petrica. Este último es otro que tiene mucha trascendencia dentro de la organización y desde ese punto de vista lo más probable es que este poder que tenía el Niño Guerrero lo va a asumir otra persona que podría perfectamente ser el Viejo o Johan Petrica. Esto es porque son estructuras jerárquicas, muy piramidales. Entonces, probablemente abajo no se va a ver mucho la diferencia, solo que van a saber ahora quién está en la cúspide de la organización.
P. ¿Qué le pareció esta operación en el sur de Venezuela?
R. Respecto a eso no tengo mayores antecedentes para poder hacer una evaluación en particular. Lo que sí nosotros teníamos la información de que él se encontraba en ese sector de las minas, junto a Johan Petrica. Hace unos días, recibimos esa información, que se encontraría en un sector minero, en un enclave de oro de ese lugar. Solo decir que la operación que hizo Estados Unidos es muy coincidente en cuanto al lugar y las personas que estaban en ese lugar, porque nosotros teníamos los antecedentes de que efectivamente estaba el Niño Guerrero, Johan Petrica y un tercero, me parece que es el Viejo, que estaban escondidos ahí desde hace tiempo y que estaban controlando el sector minero. Incluso, algunos decían que el Niño Guerrero se ocultaba en las minas en ese lugar y que ahí tenía un fuerte contingente militar que lo custodiaba. Esta era la primera vez que nosotros teníamos en realidad claridad de en qué lugar se encontraba porque en un momento nos cuestionamos si realmente estaba en Venezuela o no, pero con esa información teníamos claro que él seguía en Venezuela.
P. ¿Desde hace cuánto manejaban esa información?
R. Durante este mes. Y, como decía antes, fue la primera vez que supimos con certeza en qué lugar, en específico, podía encontrarse porque lo que teníamos antes eran unas teorías que decían que estaba en Venezuela, otros decían en Colombia y otros que, en unas islas, en Estados Unidos. Pero esta información con la que contábamos era absoluta y totalmente coincidente con el lugar que lo encontraron y donde se produjo la muerte de este líder criminal.
P. Un exfiscal en Venezuela y en el exilio, Zair Mundaray, cuestiona que la persona asesinada sea el Niño Guerrero, especialmente por las dificultades de identificar a un cadáver calcinado. ¿Usted está 100% seguro de la muerte del líder del Tren de Aragua?
R. De eso no voy a tener cien por ciento certeza. Solo podría descartar o confirmar si hubiera participado en eso directamente. Ahora, mientras no haya antecedentes que sean mucho más directos, siempre van a existir teorías. Recordemos que también decían que Pablo Escobar estaba vivo a pesar de los videos. En este caso en particular lo más probable es que también el Gobierno norteamericano tenga otro tipo de evidencia más allá de mostrarnos el video con la explosión, porque una cosa es lo que nos muestran desde arriba y otra cosa a considerar es que allí hubo una operación por tierra.
P. ¿Le causó sorpresa esta muerte?
R. Por mi formación siempre tengo en la cabeza que se detenga a alguien [involucrado en un delito], no como ocurrió en este caso, con este desenlace. Y desde ese punto de vista, nuestra aspiración siempre fue la posibilidad de capturarlo y traerlo ante los tribunales. De hecho, en Chile hay una orden judicial contra Guerrero hecha por el fiscal de Tarapacá, Raúl Arancibia, emitida en 2023. Nosotros siempre trabajamos, investigamos para poder llevar a personas a los tribunales.
P. ¿En qué medida afecta a las investigaciones en Chile?
R. No tiene repercusiones en las investigaciones en ese ámbito porque la organización va a seguir funcionando igual en los estamentos inferiores de las estructuras. Lo que va a ocurrir es un cambio de liderazgo. Es decir, podría haber es un paréntesis ahora en cuanto a tener claridad de quién se va a poner en el lugar del Niño Guerrero. Estas organizaciones siempre pierden integrantes. Ellos inmediatamente reemplazan a sus integrantes. Esto es una empresa criminal que no deja de funcionar porque el gerente general haya sido cambiado, lo que hay es un poco de incertidumbre en los niveles inferiores y la estructura completa de quién va a asumir este liderazgo. Nosotros tenemos claro que el Niño Guerrero no era el único que tenía liderazgo, sino también Petrica y el Viejo que tenían dominio en mercados ilegales y zonas de operaciones. Lo más probable es que alguno de ellos dos ascienda de cargo o suban otras personas que están en rangos inmediatamente inferiores al Niño Guerrero, Petrica o el Viejo.
P. Tras la muerte de Niño Guerrero, ¿han tomado nuevas declaraciones a las personas procesadas en Chile, involucrados con el Tren de Aragua?
R. Siempre se está tomando declaraciones, a solicitud incluso de la propia defensa, de los propios imputados, porque esa es una diligencia que se está realizando habitualmente.
EL PAÍS
