En junio de 2023 Sudamérica se encontraba en medio de una segunda marea rosa. De las nueve democracias existentes en la región, seis eran lideradas por gobiernos progresistas. Esos dos tercios, además, representaban un 85% de la población y casi un 95% del producto interno bruto regional. Tres años después, sin embargo, la realidad política es muy distinta. Luego de las elecciones de Fujimori y De la Espriella, siete de las nueve democracias de la región son gobernadas por la derecha. A su vez, como muchos de estos nuevos líderes rompieron con los partidos tradicionales de la derecha, centraron sus campañas en seguridad y migración, y explotan un estilo de política abiertamente confrontacional, es natural anclar en Donald Trump cualquier explicación para esta marea conservadora que atraviesa el continente.
Buena parte de las actuales presidencias conservadoras en Sudamérica fueron resultado de elecciones estrechas, sin mayorías legislativas que las acompañen, y empujadas, al menos en parte, por un impulso al cambio que trasciende la ideología
En junio de 2023 Sudamérica se encontraba en medio de una segunda marea rosa. De las nueve democracias existentes en la región, seis eran lideradas por gobiernos progresistas. Esos dos tercios, además, representaban un 85% de la población y casi un 95% del producto interno bruto regional. Tres años después, sin embargo, la realidad política es muy distinta. Luego de las elecciones de Fujimori y De la Espriella, siete de las nueve democracias de la región son gobernadas por la derecha. A su vez, como muchos de estos nuevos líderes rompieron con los partidos tradicionales de la derecha, centraron sus campañas en seguridad y migración, y explotan un estilo de política abiertamente confrontacional, es natural anclar en Donald Trump cualquier explicación para esta marea conservadora que atraviesa el continente.
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