El volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, suroccidente de Colombia, enfrenta un nuevo periodo de máxima inestabilidad. El Servicio Geológico declaró el sábado el estado de alerta naranja tras alteraciones en varios frentes: fuertes sismos a menos de un kilómetro de profundidad del cráter, fumarolas de ceniza de 3.500 metros y emisiones de hasta 4.200 toneladas diarias de dióxido de azufre. “Representan los valores máximos detectados en el volcán desde que inició su monitoreo en 1993″, se lee en un comunicado de prensa. Los expertos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, la capital departamental, enfatizan que la ciencia no puede predecir una erupción como la última, en 1977, pero que “es muy posible” que suceda. “Toda su actividad está exacerbada”, subraya por teléfono el vulcanólogo Cristian Santacoloma.
El Servicio Geólogico Colombiano registra los mayores niveles de sismicidad, emisión de gases y expulsión de cenizas desde que inició el monitoreo en 1993
El volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, suroccidente de Colombia, enfrenta un nuevo periodo de máxima inestabilidad. El Servicio Geológico declaró el sábado el estado de alerta naranja tras alteraciones en varios frentes: fuertes sismos a menos de un kilómetro de profundidad del cráter, fumarolas de ceniza de 3.500 metros y emisiones de hasta 4.200 toneladas diarias de dióxido de azufre. “Representan los valores máximos detectados en el volcán desde que inició su monitoreo en 1993″, se lee en un comunicado de prensa. Los expertos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, la capital departamental, enfatizan que la ciencia no puede predecir una erupción como la última, en 1977, pero que “es muy posible” que suceda. “Toda su actividad está exacerbada”, subraya por teléfono el vulcanólogo Cristian Santacoloma.
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