Mientras Venezuela sufre los efectos de un terremoto que destruyó la zona costera de la Guaira, dejando cientos de muertos y millones de damnificados, Colombia se sigue sacudiendo, padeciendo los efectos del terremoto político ocurrido el pasado 21 de junio, cuando por una diferencia de menos del 1%, en un universo de 26 millones de sufragios, el candidato de la extrema derecha, Abelardo de la Espriella, derrotó al aspirante de la izquierda democrática, Iván Cepeda Castro, el heredero de Gustavo Petro.
Tras las elecciones, las placas tectónicas de la política colombiana siguen moviéndose: la izquierda comienza a resquebrajarse en autocríticas y los primeros discursos del presidente electo anuncian su intención de erigirse en un Mesías
Mientras Venezuela sufre los efectos de un terremoto que destruyó la zona costera de la Guaira, dejando cientos de muertos y millones de damnificados, Colombia se sigue sacudiendo, padeciendo los efectos del terremoto político ocurrido el pasado 21 de junio, cuando por una diferencia de menos del 1%, en un universo de 26 millones de sufragios, el candidato de la extrema derecha, Abelardo de la Espriella, derrotó al aspirante de la izquierda democrática, Iván Cepeda Castro, el heredero de Gustavo Petro.
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