La frase fue lapidaria: “Ya sabrán ellos por qué”. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se refería así a la entrega elegida del general Gerardo Mérida a autoridades de Estados Unidos a mediados de mayo. En el plural incluía al excompañero de gabinete de Mérida en Sinaloa, Enrique Díaz, antiguo secretario de Finanzas, cuyo destino parecía idéntico al de Mérida, pero que todavía hoy resulta un misterio: no ha comparecido ante ningún juez y no está claro dónde está ni en calidad de qué. Con Mérida, jefe de la policía estatal entre 2023 y 2024, la cosa parecía clara desde el principio. Rendido ante la justicia de EE UU, Sheinbaum deslizaba una acusación difícil de verbalizar: él sabrá por qué lo hizo.
La aparición del jefe militar, encadenado, en una corte de Nueva York, dibuja su soledad, en un momento de reivindicación soberanista en México
La frase fue lapidaria: “Ya sabrán ellos por qué”. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se refería así a la entrega elegida del general Gerardo Mérida a autoridades de Estados Unidos a mediados de mayo. En el plural incluía al excompañero de gabinete de Mérida en Sinaloa, Enrique Díaz, antiguo secretario de Finanzas, cuyo destino parecía idéntico al de Mérida, pero que todavía hoy resulta un misterio: no ha comparecido ante ningún juez y no está claro dónde está ni en calidad de qué. Con Mérida, jefe de la policía estatal entre 2023 y 2024, la cosa parecía clara desde el principio. Rendido ante la justicia de EE UU, Sheinbaum deslizaba una acusación difícil de verbalizar: él sabrá por qué lo hizo.
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