Colgado de una correa y con un teleconvertidor Hasselblad de 300 milímetros enroscado en la parte trasera, al nuevo Oppo Find X9 Ultra cuesta distinguirlo de una cámara compacta. Es intencionado. La marca china, la quinta que más vende en todo el mundo, ha traído por primera vez a España un teléfono de su gama Ultra. Se vende desde esta semana por 1.699 euros y aspira a convertirse en el teléfono de referencia en calidad fotográfica. En zoom, al menos, se puede decir que lo consigue.
El nuevo buque insignia de la marca china tendrá un precio de 1.699 euros y viene con doble sensor de 200 MP firmado por Hasselblad, batería de silicio-carbono de 7.050 mAh y un kit de accesorios que busca una experiencia de cámara profesional
Colgado de una correa y con un teleconvertidor Hasselblad de 300 milímetros enroscado en la parte trasera, al nuevo Oppo Find X9 Ultra cuesta distinguirlo de una cámara compacta. Es intencionado. La marca china, la quinta que más vende en todo el mundo, ha traído por primera vez a España un teléfono de su gama Ultra. Se vende desde esta semana por 1.699 euros y aspira a convertirse en el teléfono de referencia en calidad fotográfica. En zoom, al menos, se puede decir que lo consigue.
Su sistema fotográfico está construido alrededor de dos teleobjetivos. El primero es un periscopio Hasselblad de 200 megapíxeles y 3 aumentos ópticos con un sensor de 1/1,28 pulgadas, el más grande jamás visto en un teleobjetivo de un smartphone. De hecho, es mayor que el sensor de 1/1,3 pulgadas que Samsung usa como cámara principal en el Galaxy S26 Ultra, por ejemplo.
El segundo es más ambicioso todavía. Es un teleobjetivo de 50 megapíxeles y 10 aumentos ópticos reales. Es el primero de la industria con esta resolución a esa focal, y lo consigue encajando en el cuerpo del teléfono una estructura de cinco prismas que pliega el recorrido de la luz y reduce un 30% la longitud del módulo. Equivale a un 230 milímetros en fotografía convencional de 35 mm. y, según el fabricante, mantiene calidad óptica hasta los 20 aumentos.
La cámara principal son otros 200 megapíxeles sobre un sensor Sony LYTIA 901 de 1/1,12 pulgadas con apertura f/1,5, la mayor de su categoría. Un ultra gran angular de 50 megapíxeles y una cámara multiespectral dedicada al balance de blancos cierran el el módulo trasero.
Tal vez lo más interesante es que Oppo comercializa un kit opcional desarrollado por Hasselblad que incluye una funda con disparador de dos pasos, rueda de zoom y botón físico de obturador, además de un teleconvertidor de 300 milímetros con 16 elementos ópticos que se acopla al teleobjetivo de 3x y eleva el zoom óptico hasta 13 aumentos.
En vídeo, el teléfono graba Dolby Vision HDR 4K a 60 imágenes por segundo en todo el rango de zoom, 4K a 120 fps en las cámaras principal y teleobjetivo de 3x, y 8K a 30 fps. Estrena también O-Log2, un perfil logarítmico certificado por la ACES para etalonaje profesional, y soporte para LUTs (perfiles de corrección de color) de terceros aplicados en tiempo real. Oppo ha cerrado además un acuerdo con Meta para que el vídeo grabado con el teléfono llegue prácticamente sin compresión a Instagram.
Aunque el protagonista es la cámara, el resto de la ficha no desentona. Pantalla AMOLED LTPO de 6,82 pulgadas, resolución QHD+, 144 Hz de refresco y un pico de 3.600 nits en HDR. Procesador Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 con 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento (en China hay otras variantes pero esta es la única configuración que llega al mercado global), batería de silicio-carbono de 7.050 mAh y carga de 100 vatios por cable y 50 inalámbrica. El cuerpo, inspirado en la cámara Hasselblad X2D 100C y revestido en cuero vegano, pesa 235 gramos.
Su elevado precio es tal vez su mayor debilidad, pero sigue la tendencia de otros fabricantes asiáticos que, tras conquistar la gama baja y media de la telefonía, cada vez se sienten más seguros lanzando modelos que rivalizan con lo mejor de Samsung o Apple en lo alto del mercado. El pasado año, la venta de móviles de gama media alta y alta creció en todo el mundo más de un 6%. Representan ya casi el 40% de las ventas, según IDC, y demuestran que hay cierto apetito por dispositivos más avanzados, un segmento del mercado en el que la calidad de las cámaras es a menudo el elemento diferenciador.
Tecnología – Píxel
