Hurgar en los recuerdos ajenos provoca algo similar a los vídeos de susurros y golpecitos de uñas contra el cristal: un cosquilleo en la base del cráneo que trepa hacia las orejas y nos deja aletargados, un poco más bobos pero mucho más felices, dónde va a parar.
Andaba sumergida en la habitación infantil de otro con varias generaciones a las espaldas cuando reparé en la tele. un armatoste de culo superlativo y vídeo adosado a los bajos. Sólo encontré cuatro cintas de Mr. Bean. Yo qué sé, probemos
Hurgar en los recuerdos ajenos provoca algo similar a los vídeos de susurros y golpecitos de uñas contra el cristal: un cosquilleo en la base del cráneo que trepa hacia las orejas y nos deja aletargados, un poco más bobos pero mucho más felices, dónde va a parar.
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