Apple cobrará un 26% de comisión sobre las compras digitales que se realicen con su sistema de pago en la Unión Europea a partir del 1 de octubre, cuatro puntos por debajo del 30% que aplica en el resto del mundo. La compañía anunció este martes un paquete de cambios que, sostiene, pone fin a sus desacuerdos con la Comisión Europea sobre condiciones comerciales y distribución alternativa. Los nuevos términos, que los desarrolladores podrán firmar desde hoy, se aplicarán por igual a todos los que publiquen apps en la Unión Europea.
Las nuevas condiciones para la UE entran en vigor el 1 de octubre y eliminan la tarifa de 0,50 euros por descarga. En su último informe a la SEC, la compañía advierte a los inversores de que en las vías de pago alternativas puede acabar sin cobrar comisión alguna
Apple cobrará un 26% de comisión sobre las compras digitales que se realicen con su sistema de pago en la Unión Europea a partir del 1 de octubre, cuatro puntos por debajo del 30% que aplica en el resto del mundo. La compañía anunció este martes un paquete de cambios que, sostiene, pone fin a sus desacuerdos con la Comisión Europea sobre condiciones comerciales y distribución alternativa. Los nuevos términos, que los desarrolladores podrán firmar desde hoy, se aplicarán por igual a todos los que publiquen apps en la Unión Europea.
El movimiento cierra dos años de cumplimiento a regañadientes de la Ley de Mercados Digitales (DMA). En abril de 2025, Bruselas concluyó que Apple impedía a los desarrolladores informar libremente de ofertas fuera de la tienda y le impuso una multa de 500 millones de euros. La respuesta de aquel verano fue un sistema de tres peajes superpuestos excesivamente complejo y difícil de aplicar. Apple prometió unificarlo antes del 1 de enero de 2026 pero la fecha pasó sin cambios.
Ahora, los términos serán mucho más sencillos y universales, independientemente de que las apps se lancen en la AppStore o tiendas de terceros. Las apps que usen el sistema de compras de Apple pagarán ese 26%, aunque efectivamente baja al 15% para la inmensa mayoría (pequeñas empresas, socios de mini apps y de vídeo, y suscripciones que se renueven a partir del segundo año). Quienes prefieran usar sistemas de pago alternativos para aplicaciones distribuidas en la AppStore pagarán un 20%, o un 10% en esos mismos supuestos. Y quien se limite a enlazar a su web para realizar los pagos, un 15% o un 10%.
El cambio más importante es la desaparición de la comisión básica, los 0,50 euros que Apple cobraba a aplicaciones distribuidas en otras tiendas por cada primera instalación anual a partir del millón de instalaciones. La tarifa estaba justificada, según la compañía, por las auditorías de seguridad necesarias para garantizar que las apps no perjudicaran al usuario. El problema era que una app gratuita que tuviera éxito podría verse obligada a pagar a pesar de no tener ingresos. Ahora será sustituida por una comisión básica del 5% sobre las ventas de las apps distribuidas fuera de la App Store.
Hay una concesión adicional y es que a partir de ahora las apps podrá ofrecer a la vez el sistema de pago de Apple y uno alternativo. La combinación elegida, eso sí, queda bloqueada durante doce meses.
En un informe trimestral remitido a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, no obstante, Apple advierte a sus inversores de que, si los desarrolladores recurren a métodos alternativos de distribución y pago, la compañía podría cobrar una comisión más baja o directamente «no obtener comisión alguna», con un efecto que describe como material sobre sus ingresos, su margen bruto y su cotización. Es la primera vez que se reconoce este riesgo.
Para Apple, es una cuestión de suma importancia. La división de servicios facturó 30.740 millones de dólares en el trimestre cerrado en junio, un récord y un 12% más que un año antes, pero por debajo de lo que esperaban los analistas. El margen bruto, del 75,6%, también decepcionó. En Estados Unidos, el gasto de los consumidores en la App Store ha caído un 6% en el trimestre, según Sensor Tower, cuando doce meses antes crecía un 9%.
Otro cambio importante que llegará con la nueva estructura es que se añaden las protecciones para menores pactadas con la Comisión Europea. Las apps para niños no podrán enlazar a webs de pago, los menores de 18 años pasarán por un control parental antes de comprar y los de 13 no podrán ser dirigidos a webs externas, independientemente de donde se distribuyan las aplicaciones.
Tecnología – Píxel
