El show está por arrancar, y la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella enciende lo que parece el tráiler de una película. En pantallas gigantes se ven hermosos paisajes de la geografía colombiana, mientras suena una cumbia futbolera argentina: celebra al “tigre de mi vida”, grita “vamo colombianos”, le dice al candidato “sos la alegría de mi corazón”. La escena se repite en Bogotá, en Barranquilla, en Cali, en decenas de localidades colombianas y, finalmente, en Buga, la ciudad religiosa donde el aspirante a la presidencia cerró su campaña presidencial el pasado domingo. “¡Colombia: acá está tu tigre que ruge y que muerde!”, grita De la Espriella cuando aparece en una tarima ubicada en el centro de las pantallas. “¡Vamos a defender a Colombia por la razón o por la fuerza!”, anuncia el favorito de las encuestas para ganar la segunda vuelta de este domingo. “Nosotros fuimos llamados para cambiar la historia de Colombia”.
El candidato de la ultraderecha repite con disciplina un guion que cautiva al electorado con la ayuda de tres productores y la promesa de una patria milagro
El show está por arrancar, y la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella enciende lo que parece el tráiler de una película. En pantallas gigantes se ven hermosos paisajes de la geografía colombiana, mientras suena una cumbia futbolera argentina: celebra al “tigre de mi vida”, grita “vamo colombianos”, le dice al candidato “sos la alegría de mi corazón”. La escena se repite en Bogotá, en Barranquilla, en Cali, en decenas de localidades colombianas y, finalmente, en Buga, la ciudad religiosa donde el aspirante a la presidencia cerró su campaña presidencial el pasado domingo. “¡Colombia: acá está tu tigre que ruge y que muerde!”, grita De la Espriella cuando aparece en una tarima ubicada en el centro de las pantallas. “¡Vamos a defender a Colombia por la razón o por la fuerza!”, anuncia el favorito de las encuestas para ganar la segunda vuelta de este domingo. “Nosotros fuimos llamados para cambiar la historia de Colombia”.
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