Toda política tiene una respuesta implícita a la pregunta de quién es aval el Estado. La extrema derecha sostiene que debe priorizarse la acumulación privada desmantelando todo lo que la regula, redistribuye o limita. En Argentina, Javier Milei llegó al poder con una motosierra como símbolo y desmanteló ministerios como acto fundacional. En Estados Unidos, Donald Trump convirtió el despido masivo de empleados federales en espectáculo mediático. El argumento es siempre el mismo: un aparato estatal pesado, ineficiente y colonizado por operadores que extraen recursos de la economía productiva. Pero lo que se presenta como una cruzada antiestatal es, en realidad, una operación de reorientación: no menos Estado, sino uno diferente, al servicio de intereses específicos.
La democracia no se reduce al ciclo electoral: se ejerce también allí donde se distribuye el poder económico
Toda política tiene una respuesta implícita a la pregunta de quién es aval el Estado. La extrema derecha sostiene que debe priorizarse la acumulación privada desmantelando todo lo que la regula, redistribuye o limita. En Argentina, Javier Milei llegó al poder con una motosierra como símbolo y desmanteló ministerios como acto fundacional. En Estados Unidos, Donald Trump convirtió el despido masivo de empleados federales en espectáculo mediático. El argumento es siempre el mismo: un aparato estatal pesado, ineficiente y colonizado por operadores que extraen recursos de la economía productiva. Pero lo que se presenta como una cruzada antiestatal es, en realidad, una operación de reorientación: no menos Estado, sino uno diferente, al servicio de intereses específicos.
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